¿Qué Es Lo Que Importa En La Vida?

Es una pregunta muy subjetiva. Seguramente, algunos responderán que lo más importante es la familia, los hijos, la salud, o hacer lo que amas. 

Para otros será el dinero, ser reconocida, llamar la atención o simplemente el poder y la fama.

Aunque no lo creas, todas esas motivaciones, aunque parezcan completamente distintas, tienen el mismo trasfondo:  Conectar.

Los humanos lo que realmente queremos, es conectar con otros seres humanos. Después de todo, Aristóteles dijo alguna vez que somos en nuestra más pura naturaleza, animales sociales. 

El sentirse desconectado de la sociedad y del mundo genera grandes trastornos psicológicos. Esto es un hecho probado por un gran número de médicos y científicos que han hecho estudios a miles de personas en las últimas décadas. 

Algunos de los síntomas que las personas experimentan cuando se sienten “desconectadas” son:

  • Estrés crónico
  • Insomio
  • Pobres relaciones interpersonales- impresión de conocer a mucha gente pero sin tener “amigos verdaderos”
  • Impulsividad
  • Ansiedad
  • Problemas para enfocarse en hacer una tarea a la vez
  • Inflamaciones crónicas
  • Problemas de sobrepeso
  • Narcisismo
  • Sentimiento de soledad

Seguramente has sufrido uno o más de estos síntomas y desafortunadamente, tener múltiples síntomas se ha vuelto la regla más que la excepción.

Nuestro ritmo moderno de vida, en donde todo se exige al minuto, en donde la paciencia no existe, y en donde puedes saciarte de básicamente todo a manos llenas: Comer de todo y a todas horas, enterarte de lo último que pasa en el mundo a tan sólo unos clics, entretenerte al instante con los últimos videos de Tik tok, ordenar ropa, comida o hasta pareja en una App… en fin, puedes hacer todo hoy en día con tan sólo un teléfono móvil en la mano, cuando antes necesitabas realmente interactuar con muchas personas para poder lograr todo lo anterior.

La tecnología es una maravilla cuando se usa a favor de avanzar como sociedad. Pero le hemos dado el uso inadecuado y hemos terminado siendo víctimas de la tecnología, y producto- esclavos de los que controlan esas tecnologías.

También nos hemos desconectado de la naturaleza, y de nuestra sabiduría innata. Nuestros cerebros a través de los tiempos han sido interceptados por intereses comerciales que moldean nuestras decisiones de consumo y de vida y esto pasa sin que la mayoría se dé siquiera cuenta de ello.

La desconexión con el mundo y con los demás es lo que nos impide sentirnos sanos, felices, completos y en paz.

¿Qué tenemos que hacer para volver a conectar? 

La respuesta más simple a la que pude llegar es esta: Volver a lo básico.

Buena alimentación:

Aprender de nuevo que lo que comemos tiene una influencia enorme en el estado de salud físico y psicológico de las personas. Si comes nutritivo y bien, te sientes bien y te sientes más motivado para interactuar con los demás. Si te sientes mal, lo último que quieres es interactuar con otros. Por eso, es importante mantener una dieta sana, libre de carbohidratos ultra-procesados, de comida con gluten, azúcares y cosas sintéticas.

Siempre apuesta por comida orgánica, proteína con grasas saludables como la carne, aceite de oliva, quesos (con excepción de los ultra-procesados o azules), nueces, huevos, aguacates y verduras. Limita el consumo de fructosa (e.g. jugos y frutas enteras con alto contenido de fructosa como los mangos, plátanos, etc.) una fruta entera al día siempre va perfecto.

Dormir bien:

Ser estricto con tu tiempo de dormir. Dormir al menos siete horas y evitar desvelarse sin sentido. La mente y tu cuerpo necesitan regenerarse y durante el tiempo de sueño es donde más se regenera. 

Confiar en la inteligencia innata de tu cuerpo:

Tu cuerpo es parte de la inteligencia de la creación.

Tu cuerpo sabe perfectamente lo que necesita. Se auto-regula y se auto-regenera. Muchos piensan que los médicos que “operan” o “medican” hacen algo “milagroso”. Pero nada más lejos de la verdad. Los medicamentos y los doctores son simples instrumentos que intervienen cuando es necesario para dictaminar el curso de la “posible cura” tratando de atacar los síntomas y no la enfermedad. Pero es el cuerpo el que se auto-regenera. El consumo de medicamentos puede incluso ser contraproducente si altera la capacidad auto-regenerativa del cuerpo.

Mi consejo es: menos medicamentos, mejor alimentación, más ejercicio y dormir mejor.

El contacto con la naturaleza siempre, siempre, siempre será una de las gratificaciones más grandes de esta vida y no es algo especial, es simplemente porque la inmensidad del mundo es nuestro hogar desde siempre, y no paredes grises y mini cubículos con computadoras.

Usar menos las redes sociales y buscar más la compañía real:

El título se lee solo. Tener mil amigos en Facebook nunca se va a comparar con tener un amigo verdadero que realmente te escuche y esté ahí para ti en las buenas y en las malas.

Un “like” del Instagram no te va convertir en super estrella ni en super héroe. Pero la sonrisa de un hijo, el abrazo sincero de una amiga, o una conversación profunda con alguien cercano seguramente te hará sentir tan pleno que ni siquiera vas a sentir la necesidad de llamar la atención.

Conectar es simplemente volver a vivir como fuimos diseñados para hacerlo: en la inmensidad de los bosques, selvas, mares, desiertos… libres, con alimentos provenientes directamente de la tierra o los animales… interactuando constantemente frente a frente y no enclaustrados en mini pantallas con imágenes ilusorias mientras nuestro cuerpo y alma se degradan. 

Conectar de nuevo, eso es lo que le da sentido a todo.

The Subtle Art of Dealing with People

“A drop of honey catches more flies than a gallon of gall”

I don´t remember who said that brilliant phrase, but I have treasured it in my mind for more years that I can remember.

Many people believe that to be successful in life, especially on the business arena, you have to be assertive, aggressive and intimidating, to get people do what you want. You have to raise your voice, command things and make pressure to make things go your way…

A person that is nice, friendly and soft, is considered as weak, as if there is no value of possessing those qualities. What really matters, is to “get results”; so, the more you push, the more you throw commands to others, the more you will succeed…Right?

Well… Wrong!

Maybe you will get people do what you want on the surface, but if they felt under pressure to do it, or against their will, well, do not expect that this agreement will be sustainable.

The number one human nature´s law that most people forget with dealing with others is the following: No one likes to feel ignored or unimportant. Human nature law number two: Most people do not care about you. Most people care about themselves.

No one will follow anybody’s advice or opinion, if it does not resonate with them. A leader, a politician or a person of power can exert all the pressure he or she wants, and most likely a civilized individual will follow, but not by heart, but by convenience or obligation. At the end, whatever was imposed will not succeed in the long term, because for something to really change it has to touch the deepest layers of people’s hearts, to the point that they themselves think that the proposed idea is their own, and so they will embrace it with all the willpower and determination that only the aggressive forces can dream of.

In my still short but intense experience in business and life, I have observed what makes projects succeed and what makes them fail. I have seen how promising relationships start and how some end up in wonderful marriages, and how others crash quite spectacularly.

It seemed like a mystery to me to understand, to really understand this: What makes a project, any life project, succeed or fail?

I spent far too much time in the mechanics of it; maybe projects fail because it was the wrong strategy; the wrong customer; the wrong people; the wrong circumstances; the wrong partner; the bad weather; the financial crisis; lack of money or too much of it; the wrong politicians; the wrong systems…nearly anything can go wrong, but what makes something really go wrong?

That’s right, people.

People´s attitude is what really makes something succeed or fail.

All the life and business projects that went wrong in my life, had to do with one person: Me.

How I approached things and treated people were the differences between my success or my failure in any particular endeavor.

Galileo once said: “You cannot teach a man anything; you can only help him find it within himself”.

When we try to impose our views, ideas, ways of working, or whatever, to somebody else, it only will lead to opposition and conflict.

In the subtle art of dealing with people, most people forget that the only way to get people´s attention and buy-in is when you listen to them first, make them feel important and praise them sincerely for their contribution.

You will master the art of relationships when you understand that most people are hundred times more interested about themselves, of their wants and problems, than they will ever be about yours. When you understand this, you will immediately shift the attention away from you to place it in the others. People will notice when you pay attention to them and listened sincerely. They will praise this with following at the end your wishes, as it will feel it came from their own good will, rather than as a direct demand from you.

“If you argue and rankle and contradict, you may achieve victory sometimes; but it will be an empty victory because you will never get the opponent´s good will”- Benjamin Franklin

The little piece of honey, has thousand times better effects on people, than all the gall they can receive. We all receive our fair share of negativity everyday; it is as abundant as the air we breathe. But rarely we meet a person who sincerely and empathetically cares. Is rare to meet someone whose energy, enthusiasm, charisma and love shines so brightly than even the sun feels at competition.

Be that bright spot, by any means, be the star that shine our brightest nights. We need more people like you.

¿Qué Hay Detrás de la Igualdad?

Creo que no ha habido una palabra que más conflicto cause en la historia de nuestra humanidad como el término “igualdad”.

Para muchos, la igualdad significa el fin último de las relaciones humanas; en la religión y en la política, el sueño de la igualdad se ha manejado durante siglos, como una forma de ilusionar a las masas a que eso es a lo que debemos aspirar y por lo que debemos “luchar”. Siempre me pareció muy curioso que por ejemplo, la iglesia católica siempre predique con la frase “Todos somos iguales ante los ojos de Dios”.… pero si estudias su organización es sorprendentemente jerárquica. Definitivamente, no es lo mismo ser Sacerdote de pueblo que ser Cardenal, Obispo o Papa…. Hay niveles….

En la política, incluso en las ideologías comunistas, siempre se parte de la idea que la gente necesita de un tipo de gobierno que administre los bienes comunes de la nación. Si indago un poco buscando la diferencia entre una república “comunista” y una “democrática”, haciendo a un lado todos los abrumadores discursos ideológicos, simplemente encuentro que la diferencia básica está en cómo te venden su jerarquía. En el comunismo necesitas un gobierno que administre todos los bienes que pertenecen a la nación porque nadie es dueño de nada. En las democracias también tenemos administradores de recursos que son de “todos”, pero a la vez, tu eres “dueño” de tu casa, coche, ropas, alimentos… mientras pagues los impuestos correspondientes; si no pagas obviamente el gobierno, o peor aún los bancos, pueden confiscarte tus “bienes”. ¿Quién es el verdadero dueño entonces? Seguro ya no nos sorprende que los políticos ya sean comunistas o capitalistas, terminen siempre amasando su buena fortuna. Que no te quepa duda, que aunque todos seamos “iguales”, ellos tienen que cobrarse sus esfuerzos extra, su trabajo duro de querer adueñarse de hasta del aire que respiramos.

Si nos vamos a los temas económicos, las grandes industrias que producen en masa a gran escala necesitan consumidores en masa para comprar sus productos; por lo tanto gastan todos sus recursos en mercadotecnia y PR dirigida para generar masas; para convencer a la mayor cantidad de personas que “compren” un estilo de vida en específico. A Coca-Cola no le conviene que seas un individuo único y que pienses por ti mismo para darte cuenta que te venden agua carbonatada con azúcar y conservativos; Noo, ¿cómo se te ocurre? ellos te venden el estilo de vida, la promesa de pertenecer a un grupo y ser cool, si consumes Coca-Cola.

Las arenas se vuelven aún más tensas cuando ahondamos en temas de igualdades básicas, como la de género, de religión, de lugar de origen, de estatus social etc. Todas las sociedades que se dicen llamar occidentales se auto-proclaman precursoras de este tipo de igualdades. Sin embargo, no hace falta ser muy listo para darse cuenta que la supuesta igualdad sólo existió en papel y en los bien intencionados discursos de políticos, diplomáticos, empresarios globalistas y demás personalidades.

Para muestra un botón. Tan sólo con observar los movimientos sociales que están sucediendo en Estados Unidos, nos damos cuenta que movimientos con intenciones de proclamar igualdades, en lugar de unir a las personas las ha dividido y polarizado mucho más. Los movimientos para declarar igualdad en las mujeres, el black lives matter, las me too y demás eventos, juegan con los sentimientos de las personas que aspiran ascender a un cierto nivel de vida y a un trato digno, que es lo que supuestamente logras al momento de que exista más “igualdad”.

En mi humilde opinión, yo creo que hemos confundido “igualdad” con “equidad” o incluso con «respeto» y “bienestar”. ¿Porqué querríamos aspirar a la igualdad, en el estricto sentido de la palabra? ¿De verdad queremos ser idénticos todos? ¿Aspirar a las mismas cosas, que nos gusten las mismas cosas y vivir las mismas experiencias? ¿Qué si eres hombre te traten como mujer o viceversa? ¿O ya de plano que no reconozcan el género como algo único y nos convirtamos todos en el “das” de la gramática alemana? ¿En una cosa neutra?

Cuando se trata de nuestros derechos humanos, como el derecho a la vida, a la libertad de expresión, a tener una vida digna, y al respeto personal estoy de acuerdo en que la aplicación es universal, es decir, que todos debemos tener ese derecho por igual. Pero es responsabilidad exclusiva de nosotros el tratarnos como tal. Si no lo hacemos nosotros empezando por casa, ¿Quién lo va a hacer? ¿El gobierno? ¿Los influencers de youtube?

Lo que realmente cuestiono es el cómo se maneja el término “igualdad” para disfrazar en el fondo a jerarquías de poder que no se mantendrían de otra forma si no fuera porque pueden vender esta noble aspiración humana a millones de personas, que viven en un estado de desilusión permanente porque entre más avanzamos como civilización y más hemos empujado el tema de la igualdad, mayores se han vuelto las diferencias y menos igualdad hemos logrado en ningún ámbito de nuestra existencia.

Yo creo que en lugar de pensar en igualdades, deberíamos aceptar como raza humana que las jerarquías y las diferencias son inevitables y que están tan arraigadas en nuestra naturaleza como especie y que es completamente antinatural querernos alejar de ellas. Si observamos el reino animal, prácticamente todos los animales practican un sistema de jerarquías muy similar al de los humanos. Por ejemplo, los cangrejos machos usan la “ley del más fuerte” para elegir los mejores sitios donde pueden establecer su territorio. El sonido de los pájaros que escuchamos en un día soleado no es porque el pajarito esté contento y quiere cantar, si no que se trata de una pelea de territorios con los demás pájaros que merondean el lugar.

Jordan Peterson, el famoso psicólogo canadiense lo confirma en su libro Las 12 lecciones de vida: “Las jerarquías de dominancia han sido un elemento permanente del ambiente en donde toda la vida compleja se ha adaptado. Un tercio de billones de años atrás, los cerebros y los sistemas nerviosos de las creaturas que vivían entonces eran más simples. Sin embargo, ya contaban con la estructura y la neuroquímica necesaria para procesar información sobre status y sociedad.”. Este hecho no puede ser ignorado cuando se quiere entender la naturaleza de las relaciones humanas.

Cada ser humano es una persona única, con una historia, vivencias y habilidades únicas. No podemos pretender tratar de construir un mundo donde todos sean iguales, tengan lo mismo, hagan lo mismo y aspiren a lo mismo, porque entonces, iríamos en contra de nuestra naturaleza que es el crecer, descubrir nuestros talentos únicos, aspirar a un mejor estatus y a una mejor vida; tener ese drive interno de querer mejorar, de querer ascender hacia la excelencia humana.

Por eso yo creo que es importante aceptar que tenemos diferencias y jerarquías de competencia. Si por ejemplo yo aspiro a ser doctora, empiezo en un cierto nivel, pero quiero eventualmente convertirme en la mejor. Es absurdo e irreal creer que todos estamos en un mismo nivel. No podemos decir que los Backstreet Boys están en el mismo nivel que Mozart; o que la arquitectura horrible de los edificios de vivienda de los 60’s en Europa sean iguales que el Taj Majal en India. Hay distintos niveles de competencia en nuestra humanidad, y eso nos lleva a entregar diferentes niveles de excelencia y de experiencias de vida.

Definitivamente no creo en las estandarizaciones de los humanos en ninguna forma. No creo que las mujeres y los hombres seamos iguales. No creo que tengas que “ignorar” la raza, la religión u otras elecciones personales de alguien para que se sienta “aceptado”. Yo creo que nuestras diferencias nos fortalecen. Nos regalan diversidad, creatividad, manifestaciones auténticas de la vida y tenemos que aprender a amar nuestras diferencias en lugar de suprimirlas con palabrillas insulsas como la de “igualdad”.

Eso de pretender que todos seamos iguales y tengamos todo igual me parece una barbaridad. Como si fuéramos soldaditos de madera, sin alma y sin voluntad propias. Eso le conviene a políticos e industrias de poder que prefieren gente estandarizada y fácilmente manipulable para lograr sus fines. Pero No es natural, no está en nuestra naturaleza ser iguales.

Por eso, hoy celebro las diferencias; las jerarquías de competencia, y los diferentes niveles de existencia. La naturaleza es sabia; es conservadora en ese sentido y no puede haber mejor maestra.

Vulnerability: Confronting The Fear of Failure

Have you heard the saying “Tell me what you fear and I will tell you who you are?”

Believe or not, your fears could be the gate which conducts you to your real passion, to your real nature.

Have you asked yourself, what fear really is? If we look at the standard definition, you find things like “Fear is an emotion that is characterized by an intense sensation of discomfort caused by a potential danger- real or imaginary. It can be manifested in the present or it can even be triggered by something that happened in the past or for what will happen in the future” (Oxford Dictionary)

In scientific terms, researches that study the effects of fear focus on the biological and physical effects that we experiment once the fear sensation dominates the human mind: First the object of fear is decoded by the brain; the information goes through the limbic system, which then starts to trigger survival reactions like the fighting mode and scape mechanisms. At all moments, the limbic system is registering perceptions and keeps adjusting the reactions to maintain the alert state even during our sleep.

Once our limbic system detects and registers the potential danger, the amigdala triggers a series of answers which travel through our body and alerts it to react against the potential danger. Some reactions our body experiment are as follows:

  • Increase of blood pressure,
  • Increase of muscular tension,
  • Increase of adrenaline,
  • Increase of glucose levels on the blood,
  • Cohibition of non-essential body functions

The reaction to fear can be so intense, that it could even turn us into panic mode, which is a very intense fear sensation, where you could lose partially or completely the control over your mind and body.

The imminent fear experienced when you are directly confronted by a dangerous situation is a natural and healthy reaction which is inherent as a mechanism for our survival.

However, we as humans experiment fear not only on the physical plane but also on the psychological one: We can experience fear about thoughts that happened already in the past or invented situations that do not exist yet.

This sensation of incapability or paralysis towards a potential fear is what make us feel vulnerable. Vulnerability is nothing more than the feeling of being uncapable of dealing with difficult or risky situations, uncertainty and physical and/or emotional exposure.

Psychologist Jordan Petersen, argues that there is inherently nothing wrong with experiencing fear; the problem is when the sensation of fear overcomes the desire to strive and act in direction to your goals.

The feeling of vulnerability is the responsible that thousands of people are not capable of developing their own talents or to live the life they desire, because they are paralyzed by the fear of failure… to what other people say, or not to be accepted by a social group.

In reality, fear can be the consequence of the lack of identification with your true Self.When the perception of who you are is just linked with what you see outside, with your past and present experiences… you start to lose contact with the inside.

Like Brené Brown says: “Shame keep us small, resentful and afraid. In shame-prone cultures, where parents, leaders, and administrators consciously or unconsciously encourage people to connect their self-worth to what they produce externally, I see disengagement, blame, gossip, stagnation, favoritism and a total dearth of creativity and innovation”.

So, we can go as far as to say that is not failure but fear, the real killer of creativity.

Knowing that, I wonder, what is the motivation to keep ourselves surrendering to our emotions of fear? Why not to give us an opportunity to overcome the feeling of fear and strive?

We all have the capability to overcome our fears by making the conscious decision to stand for ourselves and our values. Those are the primal foundations that are indestructible. If you know who you are and what you are after, the fear of failure cannot stop you from moving forward.

I would like to leave you with a poem from Vincent Peale, which summarizes the message beautifully:

It is the tenacity that will make you triumph someday, do not tire, old leopard! Keep firm;
It is so easy to give up.
It is to continue with the chin up which is difficult.
It’s easy to shout that you’re beaten … and die.
It is easy to walk like a crab and crawl.
But fight and fight when hope does not show itself…
That’s the best fight of all!
And to think that you will resist every strenuous attack,
All broken, all defeated, bleeding.
Try one more time;
It is deathly easy to die.
It is to continue living what is difficult.

¿Porqué son tan Difíciles las Relaciones Humanas?

Muchos años de mi vida, me he partido la cabeza cuestionándome, ¿Porqué nos complicamos tanto la vida en las relaciones humanas?

A pesar de que somos una raza de origen social, y que estamos acostumbrados a vivir en comunidad desde el inicio de nuestros tiempos, aún no me queda claro porqué no hemos hecho ningún progreso significativo en la forma de relacionarnos. ¿Porqué entramos en conflicto una y otra vez?

Algo que me parece muy curioso, es que entre más cercana la relación, mayores los conflictos. Parece bastante normal salir por la calle y tener un trato cordial con extraños en cuestiones transaccionales y superficiales (aunque en algunos casos, a veces, ni eso).

Pero tan pronto las relaciones se vuelven más cercanas, digamos, relación madre-hijo, esposos, parejas, amigos cercanos… pareciera que se intensifican las emociones, y somos más propensos a sentir ataques de coraje, de enojo, de agresividad, en contra de ellos.

Me parece que el problema es el miedo a sentirse expuesto: Una persona que te conoce bien, puede ver detrás de la <<máscara>> ese ego que te construyes para protegerte del mundo, y esa vulnerabilidad, el terror de la desnudez, es la que después ataca en contra de la supuesta exposición para proteger su estatus quo.

¿Porqué entrar en la necedad de siempre tener la razón? En la lógica del ganar-perder, todos pierden.

Otro de los problemitas que no hemos podido resolver, es la obsesión que tenemos de querer simplificar la dimensión de nuestras relaciones. En lo que a nuestro ego le concierne, las relaciones se pueden medir de forma lineal y binaria: Lineal en el sentido que una relación siempre tiene que ir de bien a mejor, o va de bien a mal… y binaria en el sentido de juzgar entre dos polos opuestos: me tratas bien, o me tratas mal; cumples mis expectativas o no las cumples.

Cuando juzgas de manera binaria, es decir bueno o malo, gordo o flaco, blanco o negro, indudablemente conducirá a una forma de conflicto con la otra persona. Tenemos la necia costumbre de querer clasificarlo todo, pero la naturaleza de una persona está muy lejos de ser binaria y lineal. No vamos por la vida juntando ceros y unos.

Yo creo que, así como la vida no puede explicarse ni encontrar su trascendencia en forma lineal y binaria, lo mismo pasa con las relaciones humanas. No es posible poder clasificar la multidimensionalidad humana en un par de parámetros matemáticos para niños de primaria.

No existe nadie completamente bueno ni completamente malo. Nadie jamás se ajustará con precisión a las expectativas de tu ilusión y tu ego. Por eso al entrar en una relación y esperar resultados binarios y lineales, terminamos sufriendo y pensando que el amor no es para nosotros, o que nunca seremos entendidos.

Lo único que considero realmente una ley fundamental es que todas las relaciones tienen dos bases primarias: Hay relaciones basadas en amor, y otras en miedo. Cuando se decide amar, no se espera un comportamiento lineal en una persona. Tu lista interminable de expectativas nunca se cumplirá, y lo aceptas. Aceptas que tu pareja ronque al dormir, que le huelan los pies y que coma sonando la boca.

También aceptas que las relaciones son más bien <<una galería de espejos>> como lo propone el autor Raimon Samsó. Cada relación en realidad, es una proyección de tus carencias o de tus excesos.

Las relaciones son un aprendizaje de amor. Con cada relación que vives, hay una oportunidad de descubrir lo que el amor verdadero tiene que ofrecer.

El amor verdadero viene de una aceptación más profunda, que no tiene que ver con dualidades. Sería interesante plantearnos la siguiente cuestión: Somos seres multidimensionales. Una persona es buena y es mala a la vez. Todos tenemos momentos en donde nos sentimos felices y encantadores; pero está al mismo tiempo la semilla potencial de arrancar de ira o sentir una profunda tristeza. Es como la física cuántica: Una onda es partícula, y es onda al mismo tiempo, depende del momento de la observación. En un determinado momento, tu pareja puede ser la más dulce del mundo y tres minutos después estallar en enojo y llanto. No es que tu pareja tenga problemas bipolares. Es simplemente parte de la multidimensionalidad del ser humano.

Amar de verdad significa aceptar el todo de una persona. Eliges amar, a pesar de las cosas que no te gustan de la persona o de las expectativas que no cumple. Obviamente, como todo, cumpliendo con los límites propios del amor sano que se basa en no lastimar a una persona física ni psicológicamente y respetando su individualidad.

El amor basado en el miedo viene de la creencia que tenemos de tener que clasificar y juzgar de acuerdo a nuestras expectativas. Toda acción que se realice en contra del ego, es candidata a ser rechazada y por lo tanto, entrar en conflicto con la persona que supuestamente la originó. Por lo tanto, se ama en condiciones: Dando y dando, pajarito volando. Te amo, sólo si cumples con todos mis requisitos: Invitarme a cenar cada viernes, regalarme flores, atenderme cuando me siento mal, estar siempre de buen humor, tener siempre pláticas interesantes, si te vistes bien, si caminas bien…. y así ad infinitum.

Y tan pronto algo no se cumple, mi amor se estrella… es posible que me cuestione si todavía te quiero, o a lo mejor ya no. El romanticismo del amor ilusorio es una necesidad. La necesidad es la falta de amor verdadero.

Entre mayor sea el ego, menor es la paz, y mayor el sufrimiento.

Por eso, la idea del amor romántico ha hecho mucho daño a miles de parejas que han sido víctimas de historias fantasiosas estilo película de Hollywood. Muchas personas deciden abandonar una relación cuando la ecuación binaria no resulta, porque su miedo a perder es mayor que el deseo de amar.

Las relaciones no tienen que ser complicadas, si tan sólo comprendiéramos lo siguiente: La acción de amar, es la que atrae al sentimiento. Por lo tanto, el amor es el resultado de decidir primero amar. El creer que el amor llega antes de que tú hayas decidido amar, es una fantasía.

Decídete a amar.

Yo creo que vale la pena arriesgarse.

<<Si nada nos salva de la muerte, al menos que el amor nos salve de la vida>>- Pablo Neruda

***

PAOLA KNECHT es una coach certificada en liderazgo, transformación y desarrollo personal, autora de <<The Success Mindset: Take Back the Leadership of Your Mind>> y <<Un Mundo de Ilusiones>>. Puedes obtener más información en my-mindpower.com.

Reflexiones de Año Nuevo: En Busca del Sentido

“Es difícil encontrar la felicidad en uno mismo, pero es imposible encontrarla en cualquier otro lugar”- Arthur Schopenhauer

Este año está por terminar. Como es costumbre ya, me gusta reflexionar sobre lo que este año trajo a nuestras vidas, cuáles son las lecciones que nos deja para seguir creciendo.

Está más que claro que no fue un año común para la humanidad.

Cosas que nos parecían totalmente normal en nuestra forma de vivir en sociedad de pronto se vuelven una fuente de miedo e incertidumbre; como si surgiera de la nada un peligro invisible que se propaga entre más queramos convivir, entre más nos aferremos a volver a la normalidad que conocemos.

Pero mi propósito no es hablar sobre esta nueva normalidad; tema que ya conversaré en un post futuro. Hoy quisiera reflexionar y compartir con ustedes algo que me ha ayudado a alcanzar una profunda paz y a mantenerme positiva y firme a pesar de los pronósticos (muy a menudo desalentadores) que nos venden en las noticias. Se trata de re-encontrarse con uno mismo y conectar de nuevo con el sentido de la vida.

Cuando vivimos sometidos a un estrés perpetuo, y ante situaciones de incertidumbre durante un tiempo prolongado, algunos de nosotros tendemos a sentir de pronto un vacío existencial.

Ese vacío se siente como un estado de tedio- es una sensación que oscila entre aburrimiento y estrés. Al no ver con claridad qué es lo que va pasar en el futuro inmediato, nos podemos sentir un poco paralizados- sin ganas de hacer grandes planes, y de buscar nuestra motivación con la certeza, o al menos la esperanza, de que las cosas sucederán tal y como lo esperamos.

En este tipo de situaciones, es cuando más necesitamos reconectarnos con nuestro interior;  cuestionar de nuevo esas preguntas difíciles, que a no todos nos gusta pensar a consciencia: ¿Cuál es el motor que nos mantiene con vida?; ¿Qué es lo que nos hace levantarnos cada mañana?, Si no podemos controlar nuestro destino o las situaciones que nos suceden, entonces, ¿Cuál es el sentido de la vida?

Enfrentarnos con estas preguntas no es nada fácil; como tampoco lo es tratar de responderlas. A veces, quisiéramos encontrar una respuesta abstracta universal que lo justifique todo. Tal vez es mas fácil darle esa responsabilidad de responder y dar sentido a nuestras vidas a fuerzas externas que parecen menos vulnerables que nosotros.

Yo soy de la creencia que la existencia humana no tiene un sentido colectivo que sea la absoluta verdad para todos. Creo que cada uno de nosotros tenemos un fin único, una misión que cumplir, que no puede ser reemplazada por nadie más. Las circunstancias únicas de nuestras vidas nos hacen aptos para responder ante la vida como solamente uno mismo puede hacerlo; nadie más puede vivir la vida de alguien más, ni una persona puede nunca reemplazar a nadie más. Eso nos hace seres únicos e irrepetibles.

¿En dónde empezar entonces a buscar, o re-encontrar ese sentido?, ¿Es algo que puedo definir como individuo o viene de otra parte?

Coincido con Victor Frankl,padre de la logoterapia, tercera escuela Vienesa de la Psicoterapia, quien propone que el sentido de la vida no es algo que se inventa por uno mismo, si no que uno mismo lo descubre. Según la logoterapia, hay tres maneras de descubrirlo:

1) Realizando una acción

2) Aceptando los dones de la existencia, como el amor

3) A través de dignificar el sufrimiento

En cuanto a la primera propuesta, las acciones concretas y cotidianas pueden llegar a completar el sentido de nuestra existencia cuando asumimos la responsabilidad y la consciencia de que los frutos de aquellas acciones van a definir quiénes somos y cuál es la huella que dejamos en el mundo. Como diría Frankl “Un hombre que se vuelve consciente de su responsabilidad ante quien lo guarda con todo su corazón, o ante una obra por terminar, nunca será capaz de tirar su vida por la borda”.

Como segunda modalidad, aceptar los dones de la existencia significa tener la capacidad de admirar la belleza del mundo y dejarse llevar por los sentimientos más sublimes que nos ofrece esta vida; siendo el amor el más poderoso de ellos. El amor es la vía única para poder llegar a conocernos profundamente y conocer a los demás.

La tercera modalidad, sucede cuando hay que enfrentarse a situaciones devastadoras, irrevocables y cuando no tenemos ningún poder de cambiar las circunstancias, como una enfermedad grave o la muerte de un ser querido. En estas situaciones la vida aún ofrece una manera de poder ejercer un valor personal supremo: Aceptar el sufrimiento, darle un sentido. No se trata de dejarse llevar por el sufrimiento o rendirse ante él; más bien se trata de ofrecer una respuesta que dignifique la existencia; es una actitud; una manera de responder ante la vida.

Un famoso dicho popular describe bastante bien esta última modalidad: “si la vida te da limones, haz una limonada”

Al final de cuentas, la libertad interior de elegir que hacer ante cualquier circunstancia, es algo que nadie te puede arrebatar, y precisamente esa libertad interior es la que confiere a la vida   intención y sentido.

Nosotros somos los arquitectos de nuestro destino.

Deseo que el próximo año, aproveches el potencial de oportunidades que se te presenten para seguir adelante con tu proyecto único de vida. Son precisamente esas cosas que consideramos cotidianas: Los amores, los proyectos, obligaciones, amistades, nostalgias y sueños, los que completan el sentido de nuestras vidas.

“Lo que un hombre necesita no es vivir sin tensión, si no esforzarse y luchar por una meta que merezca la pena”- Victor Frankl

¡Feliz Año Nuevo!

Un Regalo de Navidad para el Alma: La Bailarina de Auschwitz

La época Navideña nos regala una oportunidad única para reflexionar sobre nosotros mismos y la vida que hemos llevado hasta ahora.

Esta Navidad será muy diferente a las que solíamos vivir apenas hace un año atrás; privados de la libertad de compartir estas festividades en compañía de la familia y los amigos en un ambiente de fiesta y celebración. Nos espera una Navidad más solitaria, más introvertida.

Para muchos de nosotros será un desafío mantener el espíritu de alegría y entusiasmo habitual sabiendo que no podemos estar con la gente que amamos y que vive a distancia.

Por eso, en estos tiempos viene bien darle un regalo a nuestra alma, algo que nos inspire y nos devuelva el entusiasmo por el simple hecho de existir; de recordarnos que no importa lo que suceda en el exterior; siempre tenemos la decisión de elegir diferente.

Este es el mensaje que nos regala Edith Eger en su libro autobiográfico: La bailarina de Auschwitz- o The Choice en su versión en Inglés. Pocas personas hemos experimentado lo que significa ser despojado de todo lo que alguna vez definió nuestra identidad; nuestra humanidad. Edith es una sobreviviente de uno de los acontecimientos más horrorosos de la historia humana: El holocausto.

Leer su biografía y en especial su manera de afrontar hasta los acontecimientos más dolorosos y desgarradores que alguien pueda experimentar en esta vida, me hace sentir una profunda admiración hacia la capacidad humana de afrontar lo peor- mostrando una resiliencia, valentía; determinación y deseo de supervivencia que parecen fuera de este mundo.

Este libro es un regalo para el alma. Te da la oportunidad, a través de la historia de Edith, de enfrentar uno de los estados humanos más prominentes y a la vez más suprimidos por la sociedad actual: El sufrimiento. ¿Cómo lidiar con el dolor de la pérdida?, ¿Cómo aprender a perdonar? No solamente a quien nos ha hecho daño, si no a nosotros mismos, como camino a nuestra propia sanación.

Edith Eger nos invita a profundizar con ella su propio sufrimiento, mientras nos describe las experiencias que tuvo que enfrentar durante el holocausto. Con 16 años, perdió a su padre y a su madre en las cámaras de gas. Vivió al vértigo de la muerte. Experimentó hambruna extrema; heladas; piojos; olor a muerte; tifus. Su táctica de sobrevivencia, nos cuenta, es una frase que su madre le dijo cuando estaban en el tren en camino a Auschwitz: “No sabemos que va a pasar. Simplemente recuerda: Nadie puede quitarte lo que pones en tu mente”.

Esa frase fue su salvación. Durante sus horas más obscuras de existencia, Edith reflexiona sobre lo que es pensar en la muerte: “Derrepente, pienso en la diferencia entre mortífero y letal. Auschwitz es las dos cosas. Las chimeneas que expulsan humo sin parar. Cualquier momento puede ser el último. Así que ¿Porqué preocuparse?, ¿Porqué invertir? Y, si a pesar de todo, si este momento, este preciso momento, es el último de mi vida en la Tierra, ¿Debo desperdiciarlo con resignación y derrota? ¿Debo pasarlo como si ya estuviera muerta?

Este párrafo en particular me pareció muy profundo y poderoso. Nos enseña una gran lección: El sufrimiento es universal e inevitable. No podemos controlar las circunstancias externas. Lo que sí podemos hacer, es decidir cómo utilizar ese sufrimiento: Puedes elegir ser víctima y perecer; o puedes enfrentarlo y madurar.

Como diría Victor Frankl: “El sufrimiento, deja de ser sufrimiento cuando encuentra un sentido”.

Edith utilizó su sufrimiento y sus experiencias dolorosas como un catalizador de autoayuda y de desarrollo personal una vez que enfrentó sus propios fantasmas del holocausto. Decidió convertir sus sentimientos de miedo, dolor y pérdida en su motor de vida; darles un sentido más profundo y demostrarse a sí misma que es posible convertir el sufrimiento en una lección valiosa para la humanidad.

No necesitamos vivir situaciones extremas como la de Edith para encontrarle un sentido a nuestro propio sufrimiento. Todos tenemos pérdidas. Todos tenemos que enfrentarnos con momentos de mucho dolor. Siempre habrá situaciones de incertidumbre donde no sabemos si ir a la derecha o a la izquierda.

Nuestras experiencias dolorosas, con su disfraz de sufrimiento y pérdida, son en realidad un regalo. El dolor nos hace ver la vida con nuevas perspectivas, con otro sentido. Es una oportunidad única para encontrar nuestra fuerza…. Quienes realmente somos y perdonarnos, perdonar nuestra humanidad.

La clave esta en asumir la responsabilidad de nuestros sentimientos. Decidir por el amor en lugar del miedo.

Como nos recuerda Victor Frankl, quien fué mentor de Edith y quien también fue víctima del holocausto: “La salvación del hombre consiste en el amor y pasa por el amor. Comprendí que el hombre despojado de todo todavía puede conocer la felicidad- aunque sea por un instante- si puede contemplar al ser amado”.

Si quieres darle un lindo regalo de Navidad a tu alma o a la de algún ser querido te recomiendo ampliamente este libro.

¡Felices fiestas y feliz lectura!

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