The Meaning of Personal Transformation

I have been reflecting these past days about the word transformation.

We know that life’s engine is through transformation. Everything alive evolves to fulfil a specific purpose. A small seed can transform itself into a wondrous Oak tree, just as a small caterpillar transforms itself into a  beautiful butterfly.

But what does that mean for us? How can we be aware of our own transformation?

Just the other day I heard a remarkable speech by Robert F. Kennedy Jr., which precisely talks about transformation. He shared his own experience with this phenomenon. What he said really stuck with me and made me think further about the topic. 

He shared his own experience with transformation. During his youth, he used to be a drug addict and he even described himself as a “bundle of desires”. His life was completely driven by a total self-will. After a certain time, a life driven by self-will ends up becoming meaningless. He struggled to find meaning anymore to what he was actually accomplishing. The world seemed chaotic, dull and unbearable. Until one day, he decided to surrender, and turn his will to a Higher Power. Once he surrendered to serve a higher purpose, is when he understood the meaning of transformation.

Every decision in his daily life, whether small or big, had now a moral dimension, and he realised that by making the right choices his life started to change and rewards and blessings came very fast. He keeps on saying that when his life became fully rewarded he still tries to keep his humility in place because that’s the only way that you can keep connected to the Higher Source. It is particularly challenging when things are going well in your life, he says, because when things go well one hardly thinks about God or in asking for help. 

Most people who are desperate and helpless tend to turn to God for help. But what happens when you are doing great? How do you keep finding meaning in your life despite your many blessings?

This explains maybe why so many people experience anxiety and depression, even though theoretically they have everything: a house, food on the table, and even family and friends who love them. Why do so many people fall into addictions and cravings of all types? Wouldn´t it be because they are lacking a life with real meaning?

When I examine my own life, I realize that what keeps me going is my desire to help. I have a deep desire to be of service and to share everything I know that can help people navigate through this dense, toxic World. I know that I have the moral responsibility to act in the service of what is right and what I regard as the truth. I wake up every day thinking I have to report to God for another day at His service. 

To take decisions with a moral dimension is what psychologist Jordan Peterson would say is making your bed every day, tidying up your room and showing up at work even if you don’t feel like it- because it is not about you, but it is all about what you are offering to the World. Is to work towards becoming a much better person than what you are today. It is to explore the potential of being. It is in the limits of the unknown where we have the field play of becoming. 

Eventually, how others see you means nothing. What is meaningful is how you see yourself. A superior man thinks about virtue; a petty man thinks about comfort.

How do you feel about the word transformation?

How would you transform yourself into someone who can live purposefully and plenty?

 I would love to hear your experience.

To learn more about the topic, I invite you to read my book:

The Success Mindset: Take back the leadership of your mind

God bless,

Paola K.

¿Cómo prosperar en tiempos de crisis?

Sabemos que se vienen grandes cambios en la geopolítica y la economía mundial. La humanidad está viviendo una época de turbulencia sin precedentes, que muchos de hecho la comparan con las profecías bíblicas a la llegada del Anti-Cristo. Guerras, desastres climáticos, gobiernos totalitarios y sangrientos, la pérdida de la estructura moral y la ética en las sociedades y sobre todo, estamos experimentando una crisis profunda del sentido e identidad humanas.

¿Cómo es posible que la humanidad sea capaz de auto-destruirse así misma de esta manera? Se supone que somos la raza más inteligente del planeta- algunos arrogantes incluso piensan que somos la única inteligencia que existe en el universo- si fuese así, ¿cómo es posible que gestionemos tan horrorosamente mal nuestra vida en esta tierra? 

Para la humanidad más consciente, comienza a tener sentido que hay más en juego, y que este juego es más profundo y oscuro que la simple estupidez y avaricia humana. Hay energías negativas poderosas que están controlando el campo de juego. Tienen y controlan todas las piezas claves del tablero de la vida humana tridimensional.

Nosotros no somos más que simples marionetas bailando al son de esta batalla que se da en las sombras desde el inicio de nuestros tiempos: la batalla del bien contra el mal.

Una pregunta que tenemos que hacernos antes de querer rebelarnos ante este juego perverso es, ¿De qué lado jugamos? ¿Estoy a favor de la luz, de la verdad, de la belleza, la justicia, el amor, la fuerza y la creatividad? O ¿Estoy en el bando de la oscuridad, la envidia, la división, el miedo, la confusión y del caos?

Sin temor a equivocarme, creo que la mayoría de los humanos queremos pertenecer al primer bando. El problema es cuando no somos coherentes con lo que pensamos, sentimos y hacemos. Cuando no hay coherencia ni orden, entonces reina el caos. El caos es terreno fértil en donde nacen las mentiras, las manipulaciones y las divisiones en general.

Ser del bando de la luz significa decir (y aceptar) la verdad de uno mismo y actuar de forma coherente. La ética es el fundamento principal de cualquier sociedad funcional. La falta de ética y moral debilita el carácter y crea terreno fértil para el totalitarismo, donde reina la razón y la negación total de Dios como la fuerza y fuente única de la creación.

Estamos en tiempos difíciles, eso nos queda claro. Son justamente en estos momentos cuando tenemos que afilar los dientes y salir a defender lo que es nuestro. La humanidad sufre de múltiples ataques en todos los niveles de la existencia. Nuestras instituciones, religiones, creencias y tradiciones; absolutamente todo está sufriendo una batalla cultural. 

¿Es posible ganar la batalla y prosperar, a pesar de nuestro obscuro pronóstico? 

Como dice el dicho popular, “Dios les da las peores batallas a sus mejores guerreros”. Nosotros estamos aquí, en este tiempo especial en el mundo, por un propósito mayor y más profundo de lo que creemos. Tenemos la responsabilidad suprema de preservar lo más hermoso que se nos ha otorgado en este plano tridimensional: La vida y la preservación de nuestra especie.

Entonces, ¿Cómo asegurarnos de estar dando una buena batalla y salir victoriosos de esta guerra? A continuación, te doy 5 acciones que te pueden ayudar a mantenerte firme en esta batalla cultural:

  • Aléjate de las noticias “mainstream” y buscar fuentes de información alternativas

El único objetivo de los noticieros convencionales o “mainstream” es empujar una narrativa específica como instrumento de manipulación para fines ocultos de quienes los patrocinan. En lugar de ver el noticiero matutino de toda la vida, mejor busca fuentes alternativas como sitios de internet de expertos, libros, videos, artículos, y plataformas de información que ofrezcan diferentes opiniones y puntos de vista.

  • Busca cómo generar ingresos de forma independiente

La era del trabajo estable ha desaparecido o está en proceso de extinción. Nadie te asegura que ese puesto que tienes ahora te va a durar toda la vida hasta que te jubiles.  A medida que seguimos avanzando en la era digital, muchos de los trabajos de oficina y de manufactura de hoy van a desaparecer. Nuestra responsabilidad moral es buscar la  independencia total, y eso significa en términos materiales, ser financieramente libres. Vender tu tiempo por dinero a una empresa es una forma moderna de esclavitud.  Tiempo= Vida por lo cual, estás dando tu vida para cumplir los sueños de alguien más.

  • Busca decir la verdad en todo momento

        Se sabe que el diablo se alimenta de las mentiras. Decir la verdad es un acto revolucionario en una era en donde reina la opresión, la censura y los ataques contra la disidencia de la narrativa oficial de los gobiernos y medios de comunicación. Cada vez que mentimos ya sea por nuestro beneficio personal, conveniencia o miedo, estamos alimentando el sistema opresor. No es libre quien no puede expresarse con entera libertad. La verdadera batalla la lidiamos en nuestro interior. Engrandece tu YO SOY,  viviendo y expresando tu verdad.

  • Aprende a pensar críticamente

 En tiempos de redes sociales y noticias instantáneas, todo mundo parece tener una opinión sobre todo. En las redes sociales abundan los “expertos” en geopolítica, salud, historia, ciencia, mitología, sociología, religión y demás. Cada vez que ocurre un hecho de trascendencia mundial o que se vuelve viral, no se dejan esperar los cientos y miles  de comentarios, análisis, desacuerdos, peleas, conclusiones y demás de lo que creemos que fue lo que pasó, cómo pasó, cuáles fueron las causas y demás. 

Pero las opiniones no son conocimiento. El conocimiento sólo puede desarrollarse con el tiempo. Ahondar en un tema en específico por un determinado tiempo en donde vas formando conexiones de información y contexto, donde puedes cuestionar, analizar, probar y formular tus propios pensamientos. Vale la pena tomarse el tiempo para aprender a pensar. Cuestionarlo todo, buscar fuentes alternativas y formar nuestras propias conclusiones. El que es capaz de pensar críticamente no puede ser manipulable.

  • Alégrate de tu existencia

Esta es un arma mortal para las energías oscuras y negativas. Cuando eres alegre, cuando rindes honor y respeto a la vida, cuando disfrutas de la naturaleza, cuando amas, cuando haces cosas por los demás, cuando exploras tu creatividad, cuando te maravillas ante el cielo y cuando eres agradecido, las fuerzas negativas huyen de ti avergonzadas. 

Las energías negativas y opresoras quieren ver a la humanidad arrodillada, humillada, con miedo, alejada de la divinidad, vibrando en lo más bajo posible, para hacernos por fin esclavos perpetuos. 

Esta batalla la ganaremos siendo alegres, solidarios, amando, respetando y defendiendo con coraje la virtud, la verdad, lo bello y lo sublime que representa nuestra existencia.

Alégrate de tu existencia, y ganaremos la batalla.

Si quieres leer más sobre el tema, consulta mi nuevo libro A World of Illusions

Trabaja en tus sueños

Hoy reflexiono sobre la importancia de tomar enserio nuestros sueños.  Parece ser que la norma moral por la que nos regimos los humanos es por seguir el estatus quo, lo que nos han enseñado a ser y a creer toda nuestra vida. De niños tenemos la noción – y la ilusión- de algún día poder manifestar ese sueño de SER, ese que se aparece de pronto durante el juego; la esencia escondida que se asoma tímidamente cada que bailamos frente al mar, o cuando cantamos en la ducha y dedicamos monólogos enteros al espejo cuando creemos que nadie nos ve.

El deber ser, se nos vende como algo colectivamente moral- debes ser alguien- alguien que es últil a la sociedad, alguien que puede ganarse la vida, y que puede contribuir al consumismo de la sociedad moderna. Aprendemos que el creer en nuestros sueños es algo absurdo, fuera de lo “normal”. Hemos normalizado la estandarización de las almas humanas. Si no eres una persona “normal” que no participa en la carrera colectiva de 9 a 5, entonces eres raro, inadaptado social, teórico de la conspiración (si criticas el gobierno o a cualquier institución de poder), y simplemente no tienes claras las reglas del juego.

Pero ¿Cuál es el precio que pagamos, cada vez que decides hacer algo que no es congruente con tus sueños y con quien realmente eres?

El precio a pagar suele ser muy caro, incluso impagable. En el intento de ganar esta carrera de consumo y de aparentar ser quien no se es, disfrazados de Louis Vuitton, o Chanel, creemos que una vez que estamos económicamente bien, ya hemos alcanzado el estatus quo aceptable para la sociedad. Pero hay algo siniestro detrás de todo esto. Cada vez que haces algo que te hace sentir presionado, humillado y débil, estás dándole el poder al opresor. Estás siendo parte de una tiranía en contra de ti mismo y de tu alma. 

Muy pocas personas toman realmente enserio las sensaciones que el cuerpo les manda cuando algo no está bien- el sentimiento de pesadez e irritabilidad cada Lunes por la mañana no viene de la “flojera” de ir a trabajar. Es una manifestación silenciosa pero real que algo no está bien, que algo no cuadra en tu interior. Tal vez ese trabajo que tienes no te gusta ni te satisface del todo- quizás es demasiado aburrido, o el ambiente de trabajo es opresivo y tóxico, al grado que el simple hecho de saber que tienes que lidiar con esas personas te causa nervios y ansiedad.

Tal vez estamos en un trabajo en donde lo que hacemos no nos llena el corazón de orgullo. Tal vez eres líder de un equipo de trabajo y aunque el título suene elegante como “Líder de proyectos estratégicos” o “Director de transformación digital”- en realidad no se trata más que de leer interminables emails, resolver dramas, pasarte todo el día atado a un escritorio- vendiendo tu alma por el saldo que recibes cada mes- ese es el valor de tu alma, comprada para producir y hacer un trabajo que de otra forma nadie haría.

Trabajar en tus sueños en el mundo actual, es algo revolucionario. Es ir en contra de la tiranía y la opresión. Trabajar en ese maravilloso pero desafiante camino de descubrir quién eres y tener el coraje de mostrarlo al mundo requiere de mucho trabajo interno. Tienes que aprender a discernir sobre las opiniones ajenas y encontrar tu propia opinión. Organizar tu mente y ser capaz de comunicar y transmitir lo que sientes de una manera en la que puedes ser capaz de responder con fuerza y determinación cuando la tiranía se impone y la mayoría calla.

Ser uno mismo es cuestión de amor, disciplina y Fé. El amor es la fuerza transformativa y creadora del universo- Ignorar su influencia en nuestra vida es ir en contra de las leyes naturales de la creación- de la inteligencia infinita y organizadora.

Es por eso que es nuestra responsabilidad ética y moral, tomar enserio nuestros sueños.  Darles la importancia y el lugar que realmente tienen en nuestra vida: Nuestros sueños representan el potencial humano – nuestra máxima capacidad de SER.

Trabaja en tus sueños… o terminarás siendo el actor secundario, el “extra” de la película, sin pena y sin gloria.

El Verdadero Sentido del Trabajo

Tal vez te sientas identificado: Lunes a las 6:00 A.M suena el despertador, y se siente como una tortura. Después de gozar del fin de semana, en donde puedes hacer lo que quieras con tu tiempo, llega el indeseable lunes a recordarte que no eres libre, que tienes un compromiso con el “trabajo”.

Con excepción de unos pocos, la gran mayoría de la gente puede identificarse con ese escenario. “Ni modo, cuando toca, toca” porque todos necesitamos comer, y la libertad no es duradera. Siempre me ha llamado la atención la asociación del trabajo con “ganarse la vida”. ¿Qué significa ganarse la vida? En el mundo moderno, ganarse la vida significa trabajar para poder pagar las cuentas, la comida, la vivienda… en fin, poder mantener un estilo digno de vida. 

El sentido del trabajo ha perdido la su verdadera esencia: la dignificación humana, el poder darle sentido a la vida por medio de nuestras creaciones, y en el proceso, llegar a conocernos a nosotros mismos.

La única manera de sentirse digno de sí es cuando estás orgulloso de lo que haces, y lo haces con gusto. No tienes que ser un artista, poeta, escritor o cantante para sentir que con tu trabajo contribuyes a la capacidad creativa de la humanidad. Oficios como trabajar la tierra, construir algo con tus manos, servir a los demás a través de algún servicio son otras formas de encontrar un sentido más profundo y vivo al trabajo.

En mi libro “The Sucess Mindset”, enfatizo también que una vocación debería estar conectada a una visión más profunda de tu vida.  Es importante hacerte las siguientes preguntas. ¿Qué es para mí el trabajo?, ¿Para qué trabajo?, ¿Cómo mi trabajo le da sentido a mi vida?

Si al intentar responder estas preguntas te das cuenta que no encuentras otro sentido o razón más que ganar dinero, entonces querido amigo, no estás trabajando libremente, si no que estás esclavizado. 

Antes del siglo XX, los trabajos tenían un rol central en la vida de las personas. Confeccionar ropa, trabajar en el campo, construir muebles, y todo tipo de trabajo manual era indispensable para servir a la comunidad y al mismo tiempo, le daba un sentido especial a la persona que ejercía esa vocación. La satisfacción no venía del dinero ganado, si no del orgullo de la creación o de la acción.

Hoy en día, con la modernización de casi todo tipo de trabajo manual, este honor a la creación humana se ha estado perdiendo, quizás para no volver. El confeccionar una pieza de ropa con muchas horas de dedicación y con materiales elaborados ha sido reemplazado por gigantescas fábricas maquiladoras que confeccionan ropa estándar en minutos.

El arte ser agricultor, el conocimiento de los ciclos de cosecha en base a las estaciones del año y las condiciones de la tierra, se van desvaneciendo ante los campos masivos de monocultivo que se auto- regulan con fertilizantes y otras tecnologías.

El escribir una carta con puño y letra, a consciencia y bien elaborada, se ha reemplazado por escribir en teléfonos móviles tres palabras y con “emojis”.

La fuerza cultural que define al humano en base a su trabajo y a la creatividad del mismo se está perdiendo, en esta nueva forma de “trabajar”.

Los trabajos de hoy en día, requieren de habilidades estandarizadas aprendidas desde la escuela. Tienes que aprender los temas actuales que ayuden a las empresas a producir bienes y servicios. Tienes que ser un buen administrador, contador, ingeniero, informático, y lo que sea necesario para servir bien a la economía de hoy, que está enfocada en producción y consumismos excesivos, en donde los que ganan son los que ponen las reglas del juego.

A las grandes empresas no sólo les compramos los bienes y servicios que ofrecen, sino que también les regalamos nuestro tiempo y nuestra alma al contribuir activamente a la construcción, automatización y dominancia de los mismos, trabajando para ellos.

Tal vez es momento de pararse un poco a reflexionar: ¿Porqué seguir apoyando este sistema de esclavitud? ¿Porqué seguir aceptando esta forma “moderna” de trabajar, donde todo tiene que ser rápido, eficiente, al más bajo costo? 

¿Porqué tenemos tanta prisa? ¿Cuál es la obsesión de hacer todo más rápido y más barato? 

Un trabajo hecho sin sentido es una vida mal gastada.

Volvamos a lo que hace grande a la humanidad: La capacidad de crear y de hacerlo en el ritmo natural, respetando sus tiempos y con ello disfrutando la maravilla de sentirse vivo, sin prisas.

¿Qué Es Lo Que Importa En La Vida?

Es una pregunta muy subjetiva. Seguramente, algunos responderán que lo más importante es la familia, los hijos, la salud, o hacer lo que amas. 

Para otros será el dinero, ser reconocida, llamar la atención o simplemente el poder y la fama.

Aunque no lo creas, todas esas motivaciones, aunque parezcan completamente distintas, tienen el mismo trasfondo:  Conectar.

Los humanos lo que realmente queremos, es conectar con otros seres humanos. Después de todo, Aristóteles dijo alguna vez que somos en nuestra más pura naturaleza, animales sociales. 

El sentirse desconectado de la sociedad y del mundo genera grandes trastornos psicológicos. Esto es un hecho probado por un gran número de médicos y científicos que han hecho estudios a miles de personas en las últimas décadas. 

Algunos de los síntomas que las personas experimentan cuando se sienten “desconectadas” son:

  • Estrés crónico
  • Insomio
  • Pobres relaciones interpersonales- impresión de conocer a mucha gente pero sin tener “amigos verdaderos”
  • Impulsividad
  • Ansiedad
  • Problemas para enfocarse en hacer una tarea a la vez
  • Inflamaciones crónicas
  • Problemas de sobrepeso
  • Narcisismo
  • Sentimiento de soledad

Seguramente has sufrido uno o más de estos síntomas y desafortunadamente, tener múltiples síntomas se ha vuelto la regla más que la excepción.

Nuestro ritmo moderno de vida, en donde todo se exige al minuto, en donde la paciencia no existe, y en donde puedes saciarte de básicamente todo a manos llenas: Comer de todo y a todas horas, enterarte de lo último que pasa en el mundo a tan sólo unos clics, entretenerte al instante con los últimos videos de Tik tok, ordenar ropa, comida o hasta pareja en una App… en fin, puedes hacer todo hoy en día con tan sólo un teléfono móvil en la mano, cuando antes necesitabas realmente interactuar con muchas personas para poder lograr todo lo anterior.

La tecnología es una maravilla cuando se usa a favor de avanzar como sociedad. Pero le hemos dado el uso inadecuado y hemos terminado siendo víctimas de la tecnología, y producto- esclavos de los que controlan esas tecnologías.

También nos hemos desconectado de la naturaleza, y de nuestra sabiduría innata. Nuestros cerebros a través de los tiempos han sido interceptados por intereses comerciales que moldean nuestras decisiones de consumo y de vida y esto pasa sin que la mayoría se dé siquiera cuenta de ello.

La desconexión con el mundo y con los demás es lo que nos impide sentirnos sanos, felices, completos y en paz.

¿Qué tenemos que hacer para volver a conectar? 

La respuesta más simple a la que pude llegar es esta: Volver a lo básico.

Buena alimentación:

Aprender de nuevo que lo que comemos tiene una influencia enorme en el estado de salud físico y psicológico de las personas. Si comes nutritivo y bien, te sientes bien y te sientes más motivado para interactuar con los demás. Si te sientes mal, lo último que quieres es interactuar con otros. Por eso, es importante mantener una dieta sana, libre de carbohidratos ultra-procesados, de comida con gluten, azúcares y cosas sintéticas.

Siempre apuesta por comida orgánica, proteína con grasas saludables como la carne, aceite de oliva, quesos (con excepción de los ultra-procesados o azules), nueces, huevos, aguacates y verduras. Limita el consumo de fructosa (e.g. jugos y frutas enteras con alto contenido de fructosa como los mangos, plátanos, etc.) una fruta entera al día siempre va perfecto.

Dormir bien:

Ser estricto con tu tiempo de dormir. Dormir al menos siete horas y evitar desvelarse sin sentido. La mente y tu cuerpo necesitan regenerarse y durante el tiempo de sueño es donde más se regenera. 

Confiar en la inteligencia innata de tu cuerpo:

Tu cuerpo es parte de la inteligencia de la creación.

Tu cuerpo sabe perfectamente lo que necesita. Se auto-regula y se auto-regenera. Muchos piensan que los médicos que “operan” o “medican” hacen algo “milagroso”. Pero nada más lejos de la verdad. Los medicamentos y los doctores son simples instrumentos que intervienen cuando es necesario para dictaminar el curso de la “posible cura” tratando de atacar los síntomas y no la enfermedad. Pero es el cuerpo el que se auto-regenera. El consumo de medicamentos puede incluso ser contraproducente si altera la capacidad auto-regenerativa del cuerpo.

Mi consejo es: menos medicamentos, mejor alimentación, más ejercicio y dormir mejor.

El contacto con la naturaleza siempre, siempre, siempre será una de las gratificaciones más grandes de esta vida y no es algo especial, es simplemente porque la inmensidad del mundo es nuestro hogar desde siempre, y no paredes grises y mini cubículos con computadoras.

Usar menos las redes sociales y buscar más la compañía real:

El título se lee solo. Tener mil amigos en Facebook nunca se va a comparar con tener un amigo verdadero que realmente te escuche y esté ahí para ti en las buenas y en las malas.

Un “like” del Instagram no te va convertir en super estrella ni en super héroe. Pero la sonrisa de un hijo, el abrazo sincero de una amiga, o una conversación profunda con alguien cercano seguramente te hará sentir tan pleno que ni siquiera vas a sentir la necesidad de llamar la atención.

Conectar es simplemente volver a vivir como fuimos diseñados para hacerlo: en la inmensidad de los bosques, selvas, mares, desiertos… libres, con alimentos provenientes directamente de la tierra o los animales… interactuando constantemente frente a frente y no enclaustrados en mini pantallas con imágenes ilusorias mientras nuestro cuerpo y alma se degradan. 

Conectar de nuevo, eso es lo que le da sentido a todo.

¿Se Acerca el Fin de Nuestra Civilización?

Día tras día estallan noticias que me hacen pensar que estamos a punto del colapso. Y lo digo en el literal sentido de la palabra. El descontento civil a nivel mundial acerca de fenómenos bastante coordinados como el “cambio climático” y la agenda de la “igualdad” sólo por mencionar algunos, nos están arrojando a un espiral sin fondo.

Hace ya varios meses, y no precisamente desde que inició la misteriosa guerra de Ucrania con Rusia, se venía hablando de las distintas crisis que iban a acontecer en el mundo gracias a la “pandemia”. Y cuando la gente creía que lo había visto todo y ante una taza de vacunación del casi 80% en la mayoría de los países del occidente y asiáticos, todo el mundo veía con ilusión el regreso a la “normalidad”; pecamos de ingenuos, cuando apenas saliendo de la variante Omicron nos volvimos a meter en la burbuja de la distopia… guerra, crisis energética, viruela de mono, cambio climático…

A partir de la pandemia, se están dando muchos cambios a nivel mundial, demasiado rápido. Estados Unidos sufre de una gran crisis de identidad; si es verdad que siempre ha sido un país muy politizado, nunca se había visto tanto fanatismo, tanto caos y tanta violencia. Las ideologías extremas de izquierda están causando un colapso en la sociedad sin precedentes: el desfinanciamiento de la policía, el incremento de gente viviendo en las calles a causa de drogadicción, la violencia incontrolable y robos a plena luz del día- en ciudades que alguna vez fueron idílicas como L.A, Nueva York, e incluso hasta en las más pequeñas y pacíficas como Asheville en Carolina del Norte. Las famosas leyes del órden que alguna vez hicieron de Estados Unidos un país atractivo, próspero y civilizado, vaya, la potencia del primer mundo- ahora brillan por su ausencia.  

Tal vez pienses que es un problema de Estados Unidos solamente, pero curiosamente, se están dando fenómenos muy parecidos en Europa: gentrificación masiva de diversas etnias- en su mayoría hombres jóvenes sin sus familias- pertenecientes de África del Norte y del Medio Oriente en ciudades clave como Barcelona, o Roma, han hecho perder el encanto que las caracterizaba apenas hace un par de años y se han convertido en un centro de riñas y bandalismo. ¿París? Ni los mismos parisinos se atreven ya a salir de noche en zonas no turísticas. ¿Suecia? Te sorprenderá saber que el bello país nórdico ahora se encuentra entre los países con los índices más altos de criminalidad en toda Europa, gracias a que en años anteriores Suecia abrió las puertas a toda clase de inmigrantes sin ningún tipo de restricción.

Si ponemos atención a lo que pasa en el mundo, esta batalla contra los fundamentos más esenciales de la civilización, como la familia, el órden, las leyes soberanas y la moral, las estamos perdiendo porque las élites que realmente gobiernan el mundo, nos controlan mejor entre más nos dividen. Divide et impera. Y las crisis son la excusa perfecta para dividirnos hasta perder totalmente el sentido común el cual rige las leyes más básicas de la vida y la naturaleza. 

Teniendo a los grandes medios de comunicación como cómplices, nos venden una imagen de la realidad distorsionada. Nos dicen que sin el gas de Rusia no es posible tener una vida normal de nuevo. Que el feminismo es más importante que formar una familia; que el aborto es un derecho y no un crimen; que está bien ser un perdedor y que no existen jerarquías de competencia porque «todos somos ganadores»; que no hay dos géneros si no que el cielo es el límite y puedes ser lo que quieras- elefante, hormiga, unicornio, lo que sea; que la naturaleza y el aire puro es más peligroso que respirar químicos tóxicos y aire reciclado todo el día con una mascarilla puesta; la lista es larga y entre más ahondamos en detalles más siniestro se vuelve.

Los precios del gas en Alemania se han disparado de tal forma que ahora en pleno invierno los alemanes, entre otros europeos, tendrán que racionalizar el uso de la calefacción y del agua caliente. Alemania tiene cerca de seis plantas nucleares que mantiene cerradas- ¿Porqué mantenerlas cerradas cuando se avecina esta gran crisis de suministro de energía?

Vladimir Putin dijo en una conferencia de prensa que curiosamente no fue transmitida en los canales oficiales de noticias, que la línea Nordstrom 2 que suministra gas a Europa está lista para ser abierta en cualquier momento, pero que es el gobierno de la Unión Europea la que se niega a ceder. Es claro, que para los politiquillos de la Unión Europea es más importante mantener el “apoyo moral” a Zelensky, mandándole billones de dólares y armas en apoyo para “combatir la guerra”, aunque eso resulte en sacrificar el bienestar de sus ciudadanos durante los duros meses de invierno. Tiene sentido ¿No?

 En menos de 6 meses, han renunciado importantes piezas del gobierno de la Unión Europea como Boris Johnson en Reino Unido, Mario Draghi en Italia, Henk Staghouwer como secretario de agricultura en Holanda, entre otros. Y ahora la muerte de la Reina Isabel II y el inminente asenso al trono de Carlos III, dos días después de anunciar a la nueva primer ministro de Reino Unido, Liz Truss, son acontecimientos que parecieran ser cortinas de humo para distraernos de cosas más serias y profundas. Hacía muchos años que Europa no sufría una inestabilidad económica, política y social tan fuerte como la que se está dando en estos momentos. La inflación este mes en Europa del Este ha alcanzado hasta el 20% en promedio en países como Estonia o Lituania. Mientras que España, Portugal, Alemania, Francia e Italia se mantienen entre el 8 y 9 % la peor inflación desde la Segunda Guerra Mundial.

Misteriosos “cambios climáticos” de sequía intensa en verano, seguidas por las amenazas de un muy frío invierno sin energía. Si observas el cielo, te das cuenta que algo no es normal: numerosas estelas de gas adornan los cielos y han reemplazados muchas veces a las nubes- ¿Porqué nos están fumigando?

Grandes protestas cada fin de semana en las principales ciudades de Europa. Contra la subida de precios de alimentos básicos, contra subida de precios del gas, contra sanciones irracionales de uso de fertilizantes básicos como el nitrógeno para mantener los niveles óptimos de producción en agricultura. La demonización del consumo de carne, la cual está más que comprobado que es vital consumirla para la salud humana- y el reemplazo por bichos que en realidad nunca fueron aptos para el consumo humano. De ser así, nuestros ancestros lo hubiesen hecho ya milenios atrás.

Aumento de muertes “inexplicables” de personas, con España y Portugal a la cabeza de las estadísticas y curiosamente son los países “más vacunados”. Misteriosos aumentos de problemas cardiacos, miocarditis, derrames cerebrales y multitrombosis; tristemente muchas familias han sufrido la pérdida de alguien, u observado cómo la salud de nuestros seres queridos se deteriora de forma “inexplicable” en especial del 2021 a la fecha.

El ataque contra los niños y contra el núcleo familiar es visible hasta para el más tonto. Con reformas educativas que pretenden confundirles hasta de su más básica humanidad: la definición de género, el feminismo, el ataque contra los hombres, el ataque hacia formar familias normales, heterosexuales y tradicionales en pro del “progreso”. Hasta en países “machistas” como México ya se habla sobre la “igualdad de género” y la importancia de que los hombres también puedan usar faldas, para que no se sientan discriminados.

Ya ni las personas mayores se escapan. En el 2021 la Organización Mundial de la salud declaró la vejez como una enfermedad… así es, y por tanto la práctica de la eutanasia se comienza a legalizar en países europeos al venderse como algo justificable para «curarse» de esta enfermedad…

¿En qué mundo de locos estamos viviendo?

Los ataques son múltiples, en todos los niveles y por todas las áreas inimaginables- pero ante todo es una guerra psicológica, una guerra contra nuestras almas, contra nuestra humanidad y nuestras soberanías.

¿La civilización se puede colapsar? No sería la primera vez, pero tal vez esta es nuestra última oportunidad…¿Qué más debe pasar para que abramos los ojos y hagamos algo al respecto?

¿En el 2030 no tendremos nada, pero seremos felices?

Climate Change: Myth or Reality?

The world is ending since I have a memory. Year after year, we are being reminded that there is not much time left until an apocalyptic climate event will finally erase us from the phase of the earth. 

I still remember Al Gore’s speech saying the Ice Poles will be melted by 2013. And the many count-downs about how much longer we will stay around until we literally fry away. It is funny that they always inflict us with the fear of «burning» instead of «freezing» – this for sure has a psychological connotation. Because logically speaking, humans resist better heat than cold; but that’s another story.

Turns out the enemy of the world is carbon dioxide emissions, or so the story goes. This dangerous gas emission is a by-product of a civilization that uses too much fossil fuel. The mainstream story often forgets that carbon dioxide has a fertilization effect and is the main responsible for photosynthesis, which is the living mechanism of plants and that the more carbon dioxide is emitted, the bigger the plants grow and the more life flourishes.

Are we still so naïve to believe that carbon dioxide emissions are the only enemy of humanity and the environment? Will neutralizing carbon will save us from burning in hell?

Will “morally green” choices like replacing fossil-fueled cars with electric ones, stopping eating meat, stopping all plane travel, recycling your plastics and PETs and investing in solar panel grids have the desired effect of actually reducing temperatures, or is it a well-intentioned but ignorant and completely useless choice?

According to global climate experts like Bjorn Lomborg, we can’t really fix climate change. Even if all the nations of the world would comply 100% with the Paris agreement goal of limiting global warming to well below 2, preferably to 1.5 degrees Celsius in 100 years spending trillions and trillions of dollars along the way, the reality is that as technology and industries keep evolving along with our civilization needs, the carbon intensity will keep rising and we will use more and more energy than ever before, which makes this goal completely unattainable.

There is no single nation in the world today that can rely fully on solar or wind energy to cover all their energy needs. Governments spend more than 40 billion USD every year subsidizing inefficient solar energy and wind power. With our current technology, the WEF brags that we have reached in 2021 the 10% mark of use of solar and wind energy worldwide. Even if that would be true, how are we planning to get the 90% left? 

Carbon dioxide emissions are of course a by-product of “cheap “ energy delivered by fossil fuel, which took us two hundred years of development. To think that we can replace fossil and become “carbon neutral” worldwide by 2030 is a fairytale dream that will cost trillions of dollars. Oddly enough, countries bragging about such ambitions do not include China which is one of the top fossil fuel consumers worldwide.

Maybe in countries like the USA, Germany or Switzerland sounds like a whim of destiny. What about the world’s poorest nations which don’t have trillions to spend? Poor countries, especially in marginalized areas, need desperately cheap power and energy to sustain their needs. Energy is the main source of growth and life, as it is for all nations still today. No single nation can realistically survive from solar and wind alone. At least, the technology is not there yet.

So why make a big drama about it? 

Why are the governments supporting leftist agendas that radicalize the ideologies around climate change to pass laws that make the poor poorer and the elites richer?

We might find part of the answer if we take a look at the worldwide protests happening everywhere and which are hidden by the mainstream media outlets. The mainstream never shows that more than 30,000 farmers from the Netherlands are threatening to stop the nation’s food supply in protest of the extreme “climate policies” to eradicate “pollutant gases” by 2030. By common sense, even if Dutch farmers will cut more than 70% of their gas emissions, we will not reach the goal in the first case and at the worst, we will destroy a vital part not only of the Dutch food supply but also on a worldwide level. 

Let us not forget that the Netherlands is the second largest exporter of agricultural commodities, just behind the US (agdaily.com). Another case is the mass protests in Germany taking place due to excessive elevated gas prices and the shut- down of nuclear energy plants. If the gas is shut in winter, are the Germans expected to survive the harsh winter based on solar energy panels alone? When the sun «shines» basically 4 hours a day in winter? In the United States, President Joe Biden just announced as I’m writing this that he is planning to call for a “climate change national emergency” which will allow him to take drastic measures against fossil fuels. All of this happening while heads of state and prince Harry are flying on private jets all around the world to blame for our “abusive consumption”.

All I see when looking at climate emergency speeches by governments everywhere is pure and sheer hypocrisy and hunger for power.

I agree that we can do much better at managing our waste and finding ways to reduce the pollution we produce as species. However, little we can do if we do not stop the real sources of the problem. The real pollutants are the same people preaching they know better by restricting us and cutting away the energy and essential resources that we so much need to keep striving as a civilization. Those politicians and industry cartels are the ones who generate the problems that now they claim to try to solve. If not, let’s ask Coca-Cola how they stole precious pure and drinkable water from marginalised communities in Mexico so that they can use that water to produce more Coke (and pollute Mexico’s underground water sources, producing more plastic and emitting enormous pollutants like nobody during the manufacturing and distribution on their way). Those communities might not have drinkable water for domestic use, but take a look at their small corner stores and you will find full stacks of 2-litre Coca-Cola bottles!

Let’s keep our eyes wide open and stop believing in climate change propaganda. Let’s observe who really benefits from this and who the real losers are. 

Let’s face some inconvenient truths: 

1. We cannot change the climate with our routinary small daily actions (but geoengineering on the military level can change it on the surface)

2. Nothing we do will have any noticeable effect on the «rising temperatures» a 100 years from now, so 2030 is a ridiculous target

3. There is another agenda behind climate change

Our job is to become aware of it and reverse this trend that will affect us much more than benefit us. 

«The improver of natural knowledge absolutely refuses to acknowledge authority as such. For him, skepticism is the highest of duties; blind faith the one unpardonable sin»- Thomas Huxley

In a World Built by Lies, Have the Courage to Speak your Truth

Language is possibly one of the most powerful tools for survival in our human nature. It is only possible through language to live in communities, form entire civilizations and transcend the animal kingdom by being able to convert an idea into matter through the explicit use of our spoken language.

 We create our own world but we rarely think about the mechanisms about how precisely we are building that world for ourselves. How can we shape our own life?

The answer that came to my mind is simple: through language.

But language is so powerful, so magnificent that it can create wonderful things as much as it can completely destroy them.

By the use of language, you are crafting your life… word by word.

So, what happens when you use your language to distort reality? 

We know that we can say anything we want, and we shape our own reality by doing so.  That’s why lying is even considered something regular people do most of the time.

Everybody tells a lie, here and there right? It can be a white, non-offensive lie, or a big one; so big a grotesque nobody even can believe it is actually a lie.

As Joseph Goebbels, the sinister politician in the Nazi era used to say: “If you tell a lie big enough and keep repeating it, people will eventually come to believe it”.

Big lies can become collective realities, if the critical mass of people believes them and regard them as true.  A collective lie which is seen as reality can define the destiny of entire nations and the world at large.

Lies can be powerful allies when you want to hide from someone or something. Telling lies is a defence mechanism to avoid facing and dealing with the truth… with the pure and naked reality.

In that sense, it is logical to think that the more you lie, in order to get certain things in life (maybe power, money, recognition, acceptance… whatever it is) the farthest away you are from really knowing who you are.

You are lost in a thousand-mirror puzzle. One little lie has to be covered by a bigger lie, and the bigger lie by another very very big lie and if you are not clever and keep track of all the lies you will start to contradict yourself; you will lose the sense of reality. You will be disoriented and out of touch. Probably you need to invent a new lie to get out of that embarrassing situation- but it will be a weak foundation and will collapse again once you have to cover up the new lies associated.

What a strange world. Why do we ever have to rely on lies to live our lives?

Lying builds sand castles in unstable clouds, but telling the truth really keeps you firm on the ground.

Real and deep human interaction that is constructive only comes from a place of trust. And to be able to be trusted, you need to tell the truth. Here’s how you can start practising getting your true voice out:

·      When you talk, pay attention to your inner emotions. Do you feel nervous, or inadequate or does your voice sound weak? If that’s the case, you are talking from a place of fear, which is fertile ground for lying

·      Start to consciously recognize your own lies; every time that you caught yourself saying one, write it down and keep a log; are you capable of doing such exercise?

·      When you are caught saying a lie- ask yourself: what will be my expected benefit for having said that lie? What could be the consequence if I ever got caught? What result has more impact on my life and why?

·      If you want to discover who you really are, ask yourself: am I willing to pay the price of knowing who I really am? Even if that means being exposed to my own truth, my authentic thoughts and desires? Am I willing to defend myself by always striving to tell the truth?

People demand constant communication to keep their minds organized. Therefore, by communicating with the language of truth to others, you are not only helping your own mind come to terms with your true self but also, you are helping others to do so as well. Because as much as lies are contagious, truth is even more. People realise the spark in the eyes, the passion that emanates from the eloquent heart. 

¿Somos Adictos a la Basura?

Hablamos de «cambio climático», de reducir el «CO2» (La gran mayoría ni siquiera entiende la magnitud de fraude que existe en esa frase ) y de otros temas fashion del momento para creernos conscientes del mundo sustentable. Pero no nos hagamos tontos, aunque nos guste hablar de ser «green», nuestros hábitos nos muestran otra cara a la realidad:

  • México es el mayor consumidor de Coca-Cola en el mundo, con un promedio de 163 litros por personaal año de acuerdo a estudios de la Universidad Autónoma de México. Si pensamos que una lata de 355ml tiene 37 gramos de azúcar u -8 cucharadas- imagínate cuanta azúcar consumes al tomar una lata diaria al año … ¡nada más y nada menos que 3,700 aterradoras cucharadas ! Una vez intoxicado el cuerpo con montañas de azúcar que tiene efectos adictivos peores que la cocaína…pensemos ¿a dónde irán a parar los galones de plástico y latas después de haber injerido el veneno?
  • Estados Unidos es el mayor consumidor de comida chatarra en el mundo- siendo para el 36% de los Estadounidences adultos parte diaria de su dieta. No nos extraña que también sea uno de los países con mayor obesidad y peor salud a nivel mundial.
  • Una persona promedio pasa más de 7 horas enfrente de una pantalla, ya sea tablet, televisión, laptop o teléfono móvil, de acuerdo a una publicación de Forbes. Preciado tiempo perdido, que pudo haber sido aprovechado haciendo ejercicio, conectando con la familia, haciendo algo con las manos o paseando en la naturaleza.
  • El 5% de la población mundial es adicta al shopping – es decir, adictos a comprar cosas innecesarias, que terminan en la basura o arrumbados en un cajón olvidado la mayor parte de la vida útil de ese producto.

Podría seguir citando 40,000 estadísticas más, y las tendencias son las mismas: Cada vez hay más personas que abusan de todo lo que es nocivo para la salud. Cada vez hay más personas atrapadas en algún tipo de vicio- redes sociales, pensamientos negativos, dinero, atención, poder, depresión, miedo, consumismo chatarra, alcoholismo, hedonismo… la lista es interminable.

El tema de adicción a la chatarra es tan profundo como los hoyos negros- no nos damos cuenta cuando entramos al “ojo del huracán” y una vez dentro, no vemos la manera de salir.

Todas estas trágicas estadísticas y hechos se prestan para hacernos algunas preguntas.

Por ejemplo: ¿Porqué nos empeñamos a desarrollar adicciones destructivas para nuestra salud, poniendo en riesgo el bienestar propio, de nuestro entorno y nuestras familias? ¿Realmente somos culpables directos de la adicción al consumo chatarra, o hay alguien o algo detrás de este trágico capítulo en la humanidad?

Si observo al mundo, con los ojos bien abiertos, despierto a una realidad espeluznante:

Todos somos co-creadores de este mundo basura. Los pseudo artistas e influencers que promueven marcas basura tienen más dinero que los escritores o filósofos. Los carteles médicos que venden fármacos y tratamientos con tóxicos cuestionables sin demostrar suficientes pruebas clínicas- y las grandes multinacionales de comida chatarra- ganan más dinero que los pequeños negocios que buscan sostenerse con alimentos orgánicos o productos naturistas. Lo sabemos, pero a pesar de ello, seguimos apoyando a la industria chatarra e ignorando a la naturaleza y a la verdad.

Los políticos y empresarios corruptos son alabados mientras que los honestos y los que se atreven a hablar con la verdad son silenciados y hasta segregados de la “sociedad”.

Este es el mundo de locos, o el famoso “reino del revés”- el progreso es retroceso, lo bueno es malo y lo malo es bueno…

La verdad es lo que te dicen los políticos, la televisión, los tecnócratas y millonarios- y todo lo demás es “des-información”.

La salud son las vacunas y las medicinas- la no salud es aceptar la propiedad auto-curativa del cuerpo y los medios naturales.

Ciencia es censura, hermetismo y una narrativa única; la pseudo-ciencia es el cuestionarse todo y hacer pruebas rigurosas para probar o rechazar teorías y siempre mantener el debate abierto.

Las mujeres pueden declararse hombres y los hombres mujeres, si así lo “deciden”. La biología ya no es la verdad irrefutable de la definición básica del sexo.

Los virus se vuelven pandemias cuando los medios, el cartel médico y los políticos lo deciden. Y también se acaban una vez cerrado el negocio para pasar a la próxima calamidad.

Definitivamente, en este mundo del revés, reina la basura.

La humanidad es adicta a la chatarra.

Por eso es que cada vez estamos más enfermos, más sumisos, más perdidos y más alejados de nuestra naturaleza real.

Pero… no todo está perdido. Tengo esperanza que esto va a cambiar. Cada vez más vamos a ir despertando de este sueño (o más bien pesadilla) y vamos a empezar a ver lo que realmente es sublime e incalculablemente valioso en la vida: El amor, la naturaleza y todo lo que de ella proviene de forma pura y perfecta; la inteligencia infinita que mantiene nuestro entorno, la familia, las tradiciones de los pueblos, las pequeñas comunidades, el trabajo duro y la búsqueda incesante de la verdad. 

The Benefits of Self-Authoring

I write a journal with personal reflections since I’m 7.

Life was never easy, but to have a space where I could reflect and write about my whereabouts and my feelings certainly made things clearer to me.

Some people call it journaling, writing in a diary, that kind of stuff. Although self-authoring is quite different, in my opinion. When you have a journal, you can just write observations about everything- about yourself but also everything that surrounds you. Could be stories, reflections, experiences and the like. With self-authoring, you are going a step further. You open up to think -and- write- about who you think you are: You go to the depths of your being, as uncomfortable as it is. 

You are able to rip yourself layer by layer like an onion. With every depth you reach, the pain comes closer and closer. Most people give up by the second or third layer. We like to see ourselves as inherently good people and all we believe must be the truth. But is it really?

When a close friend reaches success and is doing fantastic and you feel jealous about it, what do you do with that jealousy? Do you confront it straight into the eyes, or do you hide it below the carpet, and pretend you feel happy for his or her success when deep inside you feel quite miserable?

The madness of this world is not easy to digest, because we don’t like to see the part we play in it. If we suffer a social crisis if the world is “mad” is because of the wrongdoing of others but not because of my own actions, right? Well, we are as guilty as charged in contributing to that madness. How so? By our own virtual signalling, by pretending to be morally superior and suppressing our darkness.

Allan Watts once said “The reason you want to be better is the reason why you aren’t”- this has a profound meaning. I think this phrase alone describes the tragedy of our civilization.

What does it mean to become better? Better than what? Why would a flower, a deer or a wave in the ocean pretend to become “better” than the other? Who or what defines what is actually better?

Self-authoring, which means, writing, reflecting and looking at yourself in the mirror with all of its untold truths- is what has kept my sanity all these years. To be able to write who I think I am in a raw sense of things- not pretending I am good, or right or wrong. Simply observing, documenting, reflecting. Yes, I feel jealousy. I feel scared. I feel sorrow and I feel lost. On paper, I cannot hide it to myself. I have to confront the judge. So, you feel miserable. Why is that so?

Yes, you feel jealous and resented that your best friend is doing much “better”. Why is that so? Is it helpful? Is it meaningful?

Confronting our own demons, and our own miseries are our main task in this human existence. Then and only then, we will be able to really see the light. You cannot recognize light unless you come from the darkness. That’s a way  to come in peace with ourselves, with others and with our destiny. 

 I believe in becoming more human, not a better human, simply more human. To keep our feet on the ground, our hearts wide open and embrace everything that comes with our human experience.