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¿Qué Es Lo Que Importa En La Vida?

Es una pregunta muy subjetiva. Seguramente, algunos responderán que lo más importante es la familia, los hijos, la salud, o hacer lo que amas. 

Para otros será el dinero, ser reconocida, llamar la atención o simplemente el poder y la fama.

Aunque no lo creas, todas esas motivaciones, aunque parezcan completamente distintas, tienen el mismo trasfondo:  Conectar.

Los humanos lo que realmente queremos, es conectar con otros seres humanos. Después de todo, Aristóteles dijo alguna vez que somos en nuestra más pura naturaleza, animales sociales. 

El sentirse desconectado de la sociedad y del mundo genera grandes trastornos psicológicos. Esto es un hecho probado por un gran número de médicos y científicos que han hecho estudios a miles de personas en las últimas décadas. 

Algunos de los síntomas que las personas experimentan cuando se sienten “desconectadas” son:

  • Estrés crónico
  • Insomio
  • Pobres relaciones interpersonales- impresión de conocer a mucha gente pero sin tener “amigos verdaderos”
  • Impulsividad
  • Ansiedad
  • Problemas para enfocarse en hacer una tarea a la vez
  • Inflamaciones crónicas
  • Problemas de sobrepeso
  • Narcisismo
  • Sentimiento de soledad

Seguramente has sufrido uno o más de estos síntomas y desafortunadamente, tener múltiples síntomas se ha vuelto la regla más que la excepción.

Nuestro ritmo moderno de vida, en donde todo se exige al minuto, en donde la paciencia no existe, y en donde puedes saciarte de básicamente todo a manos llenas: Comer de todo y a todas horas, enterarte de lo último que pasa en el mundo a tan sólo unos clics, entretenerte al instante con los últimos videos de Tik tok, ordenar ropa, comida o hasta pareja en una App… en fin, puedes hacer todo hoy en día con tan sólo un teléfono móvil en la mano, cuando antes necesitabas realmente interactuar con muchas personas para poder lograr todo lo anterior.

La tecnología es una maravilla cuando se usa a favor de avanzar como sociedad. Pero le hemos dado el uso inadecuado y hemos terminado siendo víctimas de la tecnología, y producto- esclavos de los que controlan esas tecnologías.

También nos hemos desconectado de la naturaleza, y de nuestra sabiduría innata. Nuestros cerebros a través de los tiempos han sido interceptados por intereses comerciales que moldean nuestras decisiones de consumo y de vida y esto pasa sin que la mayoría se dé siquiera cuenta de ello.

La desconexión con el mundo y con los demás es lo que nos impide sentirnos sanos, felices, completos y en paz.

¿Qué tenemos que hacer para volver a conectar? 

La respuesta más simple a la que pude llegar es esta: Volver a lo básico.

Buena alimentación:

Aprender de nuevo que lo que comemos tiene una influencia enorme en el estado de salud físico y psicológico de las personas. Si comes nutritivo y bien, te sientes bien y te sientes más motivado para interactuar con los demás. Si te sientes mal, lo último que quieres es interactuar con otros. Por eso, es importante mantener una dieta sana, libre de carbohidratos ultra-procesados, de comida con gluten, azúcares y cosas sintéticas.

Siempre apuesta por comida orgánica, proteína con grasas saludables como la carne, aceite de oliva, quesos (con excepción de los ultra-procesados o azules), nueces, huevos, aguacates y verduras. Limita el consumo de fructosa (e.g. jugos y frutas enteras con alto contenido de fructosa como los mangos, plátanos, etc.) una fruta entera al día siempre va perfecto.

Dormir bien:

Ser estricto con tu tiempo de dormir. Dormir al menos siete horas y evitar desvelarse sin sentido. La mente y tu cuerpo necesitan regenerarse y durante el tiempo de sueño es donde más se regenera. 

Confiar en la inteligencia innata de tu cuerpo:

Tu cuerpo es parte de la inteligencia de la creación.

Tu cuerpo sabe perfectamente lo que necesita. Se auto-regula y se auto-regenera. Muchos piensan que los médicos que “operan” o “medican” hacen algo “milagroso”. Pero nada más lejos de la verdad. Los medicamentos y los doctores son simples instrumentos que intervienen cuando es necesario para dictaminar el curso de la “posible cura” tratando de atacar los síntomas y no la enfermedad. Pero es el cuerpo el que se auto-regenera. El consumo de medicamentos puede incluso ser contraproducente si altera la capacidad auto-regenerativa del cuerpo.

Mi consejo es: menos medicamentos, mejor alimentación, más ejercicio y dormir mejor.

El contacto con la naturaleza siempre, siempre, siempre será una de las gratificaciones más grandes de esta vida y no es algo especial, es simplemente porque la inmensidad del mundo es nuestro hogar desde siempre, y no paredes grises y mini cubículos con computadoras.

Usar menos las redes sociales y buscar más la compañía real:

El título se lee solo. Tener mil amigos en Facebook nunca se va a comparar con tener un amigo verdadero que realmente te escuche y esté ahí para ti en las buenas y en las malas.

Un “like” del Instagram no te va convertir en super estrella ni en super héroe. Pero la sonrisa de un hijo, el abrazo sincero de una amiga, o una conversación profunda con alguien cercano seguramente te hará sentir tan pleno que ni siquiera vas a sentir la necesidad de llamar la atención.

Conectar es simplemente volver a vivir como fuimos diseñados para hacerlo: en la inmensidad de los bosques, selvas, mares, desiertos… libres, con alimentos provenientes directamente de la tierra o los animales… interactuando constantemente frente a frente y no enclaustrados en mini pantallas con imágenes ilusorias mientras nuestro cuerpo y alma se degradan. 

Conectar de nuevo, eso es lo que le da sentido a todo.

Declutter Your Mind…Declutter Your Life

I’m sitting right now in my favorite place in the living room: At my writing desk, gazing at the wonderful forest that happen to be right in front of my house. I took a small break to observe my surroundings: I like to see my living space tidy, clean, organized… nothing should be out of place. That gives me a good feeling, you know? Like a feeling that things are going well.

Disclaimer: You don´t want to see the same living space I am describing now when my kids are home; that would give you a complete different picture; more like a war room, a place that just got hit by a hurricane…. but that’s another story.

I think everybody can get inspired and motivated when surrounded by harmony, cleanliness and good distributed space.

The practice of decluttering or also known as minimalism, is a movement that started back in the 1950s in the Arts but only became a popular lifestyle trend a couple of years ago in the western world, when our friend Marie Kondo became worldwide famous with her book “The magic of order”. I could see the Youtube channel exploding with new Youtubers trying to get their share of the pie of fame by showing off the implementation of the “Konmari methods” in their own closets and living spaces.

Marie Kondo’s promise behind motivating you to get organized and throw off your old stuff, is that if you live in a tidy place, you will have more time to do the things you really love and also you will achieve peace of mind. In other words, her philosophy is: Tidy up your place so you can tidy up your life.

I actually loved the idea and as many others, I happily went on to try her methods to see if it worked for me…. until it didn’t.

Turns out, I struggled to even make time for the suggested decluttering rituals; First of all, the KonMari method suggest that you take at least four to five complete days of your life to perform the radical decluttering exercise. I read the book a couple of years ago, but I still recall the fundamentals: First of all, you have to classify all your stuff in five categories: Books, clothes, documents, miscellaneous (here can get as wide as the wind…) and sentimental objects.

The second step is to dedicate a day for each category to actually start the decluttering process. Let’s say today is the book day (would be a hard one for me). I have to collect all books I have in all the rooms and once I have all piled up, then I have to start the Konmari ritual: Take one by one and ask them… do you spark me joy? For practical reasons, you should be able to respond with a quick “yes” or “no”; but I know myself… for every book I recalled a story starting when I bought it, or who gave it to me… how I was feeling that day, and if the book was a great read or mainly shitty….by the time I end my evaluation, already twenty good minutes passed by. Next one… another 230 to go… good luck!

There were other easy days for sure. Like when I had to get rid of “miscellaneous”. It was not that hard to say goodbye to those extra pair of napkins, or those old computer cables from old laptops that I kept for no reason. Those things definitely do not spark me joy…

After my own KonMari experiment, I felt really great. The house was tidy, it had a more minimalistic look, and I felt compelled to keep it that way forever and ever. But then like an alcoholic fall back on the bad habit, after one day being sober he says to himself “this feels great, never again” and the next day someone offers a beer and basically until there came the good intention.

The days passed and the usual chaos started to come back. The beautifully arranged, rolled up clothes organized by colors started to mix again following happily the second law of thermodynamics (basically following the law of mess). The minimalistic feeling started vanishing as we got new(!) stuff, hey, don’t judge me so quickly, who can say no to summer sales?

I saw with my own eyes how the hard five days of work spent in applying the Konmari method vanished like those sand grains diluting in the vast ocean.

So, what happened?

Clearly, a lack of discipline. The commitment to keep everything orderly and spotless.

It didn’t work out, because I applied an external solution to an internal problem. The issue was not with the Konmari method, or any other method I could have adapted. The real thing is that I had to do the decluttering inside first.

Is a well-known fact: Life as we see it with our own eyes in the physical world, is nothing but the manifestation of our life as it is inside of us: our thoughts, our mindset, our consciousness of life.

My house cannot look permanently organized, clean and in well shape if inside of me I am a chaos. If my thoughts run from one side to the next; if I cannot even finish a sentence when I am jumping out to the next thing; when I say I will go jogging for 20 minutes and I end up sitting at the sofa eating nachos and watching tv.

So, I decided to challenge the KonMari method and start the other way around: First I took care to declutter my mind, my thoughts… and that alone will make the work “in the outside”. I trusted that if I manage to keep my thinking straight and clear, it will be reflected automatically in my environment.

This time the method didn´t disappointed me. I can happily report a great improvement on my home and my life in general, the moment I became self-conscious of my own thinking pattern.

Here is the Paola’s method of minimalism and decluttering (from the inside out):

  1. Understand who you are. Not just superficially, but profoundly.
  2. Observe your thinking pattern; Are your thoughts in chaos?
  3. Decide to think the minimalistic way: One thought after the other. It takes effort and conscious decision, but it can be done
  4. Get rid of endless sources of information and focus in getting your information from few specific places; for the rest, make the conscious decision to discard it.
  5. When a thought manifest itself as a serious command of action, do it
  6. Be consistent with what you think and what you do
  7. Repeat … many times over
  8. Build the discipline of having an orderly life
  9. Do small steps, but everyday

Voilá! Maybe you will not see results the first days, but I assure you, if you can manage to bring order in your thoughts, recognize your intrinsic values and live in a coherent and harmonious way with yourself, the rest (ehem…the chaos in da house…) will solve by itself, because you will no longer accept that kind of living style in your life.

And what happens if you prefer to live life the chaotic way?

¡Nada mi amigo! as long as you keep having fun 🙂 besides, everybody needs a bit of chaos once in a while, right?

***

PAOLA KNECHT es una coach certificada en liderazgo, transformación y desarrollo personal,  autora de The Success Mindset: Take Back the Leadership of Your Mind y Un Mundo de Ilusiones.Puedes obtener más información en my-mindpower.com.

Mapas Mentales: ¿Qué son y Cómo Pueden Ayudarnos en Tiempos de Incertidumbre?

Queridos amigos,

No es novedad a estas alturas, decir que estamos viviendo momentos de incertidumbre y ansiedad como sociedad en todo el Mundo.

Los medios nos han abordado con tanta información acerca del virus COVID-19 que estamos a punto de sufrir un “Síndrome de fatiga crónica de la información”. Es tanta la información que recibimos día a día, que he llegado a pensar nos esté afectando:

  • Nuestra capacidad de sueño
  • Nuestra concentración
  • Nuestro propio sistema inmunológico
  • Nuestra capacidad de pensar con claridad y tomar decisiones

Ante tanto pánico colectivo, es difícil saber diferenciar la realidad de la ficción. ¿Quién nos está diciendo la verdad?, ¿Quién nos está mintiendo?, ¿Qué opinión tomar en cuenta o cuál no?, ¿Qué hago con tantos números y estadísticas (en el mayor de los casos) fatalistas?

¿Valdrá la pena realmente detener toda la actividad social y económica por una propagación de gripe viral?, ¿Qué tan grave realmente es la situación?

Con tanto bombardeo de información, opiniones de todo tipo y con la rapidez de propagación, es necesario tomar medidas radicales en la manera en la que estamos procesando toda esta información y cómo podemos manejarla de forma que nos ayude a tomar mejores decisiones, con mayor claridad y que se adecúen mejor a nuestra propia realidad.

Ahí es donde entran en juego nuestros mapas mentales. Los mapas mentales, son como “Guías internas” que se han formado en nuestro cerebro, en base a una combinación de experiencias del pasado, creencias y modelos de comportamientos que se han establecido y que forman parte de lo que llamas tu personalidad. Estos mapas mentales, filtran las informaciones que recibes de forma directa e indirecta de estímulos externos (i.e. el medio ambiente que te rodea, la gente que tratas, la información a la que pones atención en los medios, las instituciones en las que crees, etc.).

 Estos mapas son los responsables de cómo reaccionamos a las experiencias a la que nos enfrentamos en el día a día, y la mayor parte de las personas no estamos conscientes de ello. Los mapas mentales trabajan en piloto automático. Son como parte de nuestro Software, y los responsables, creadores número uno de nuestros hábitos.

Normalmente, estos mapas mentales nos ayudan muy bien a lidiar con nuestro día a día, pero, ¿Qué pasa cuando tenemos que enfrentar una situación de mayor complejidad, cuyo alcance es mucho mayor a nuestra propia capacidad de entendimiento?

Estos momentos son ideales para cuestionarnos si nuestros propios paradigmas y mapas mentales nos están ayudando o al contrario, nos están generando más miedo e incertidumbre ante situaciones de mayor complejidad.

La mejor manera de empezar a cambiar nuestros paradigmas y mapas mentales, es cuestionarnos: ¿Cómo podemos ver esta situación de forma diferente?, ¿Cómo puedo ver al mundo desde una perspectiva más elevada, más allá de mis propios mapas mentales?

Cambiar un mapa mental no es fácil, pero con un poco de disciplina y la voluntad de querer elevar el nivel de entendimiento de las cosas a una perspectiva más alta, es posible lograrlo. Robert Gunther en su libro “El poder del pensamiento imposible”, muestra varias técnicas como las siguientes:

  • Busca las opiniones e informaciones de los radicalistas: ¿Cuáles son las opiniones e informaciones que contradicen al “flujo corriente” de información que se está propagando en el medio común?, ¿Qué es lo que ellos están viendo, que tú no ves?

¿Qué puedes aprender de ellos?

  • Observa detenidamente a tu alrededor y trata de descubrir cosas nuevas: Charles Darwin era un gran observador de su entorno. Se dice que mantenía meticulosamente sus notas acerca de cada experiencia y cada observación, por más detallada que sea y ello lo llevó a conectar niveles de información y crear patrones que más tarde lo llevaron a desarrollar la famosa teoría de la selección natural.
  • ¿Qué estás observando a tu alrededor? Fuera del flujo y de la información, ¿Cómo se ve tu realidad a la luz del día?, ¿Qué observas en las calles, en los parques, en tu comunidad? ¿Cómo estás viviendo tu propia experiencia?
  • ¿Cómo puedes ampliar tu perspectiva y capacidad de observación más allá de tu educación, del lugar donde vives, o de la cultura que crees que te caracteriza, para ver perspectivas más amplias de la situación?
  • Reconocer barreras: ¿Cuál es la motivación que te hace seguir ciertas creencias sobre otras? ¿Cuáles son las barreras en el mundo que te rodea, las cuales no te dejan ver más allá de tus propias visiones y creencias?
  • ¿Cómo sería una manera diferente de ver las barreras, de forma que te permitan ver más allá del supuesto mundo que esta en este momento formando tu realidad?
  • Destruye tus mapas mentales antiguos: Ciertas situaciones nos fuerzan a actuar de manera en la que nunca hemos actuado, o hacer cosas que nunca hemos hecho. En esos casos es necesario un cambio radical y nuevo y simplemente buscar destruir por completo el sistema de creencias. Por ejemplo, si ver la televisión dos horas al día te ha causado más ansiedad que tranquilidad, es necesario destruir el hábito de ver televisión y cambiar esa práctica por algo que produzca más tranquilidad, como leer o hacer ejercicio.
  • Momentos de crisis nos ayudan a cuestionarnos cómo es que nuestros propios mapas mentales nos están ayudando a lidiar con la situación de forma positiva o por el contrario, nos están hundiendo en la confusión y la ansiedad. Es importante ser honestos con nosotros mismos y buscar la fuerza y coraje para enfrentarnos a estos paradigmas en situaciones de estrés.
  • Mantener la capacidad de hacer “Zoom in and Zoom out” a la situación en cuestión: Como todo gran “Problema”, es recomendable siempre mantener la visión más amplia posible, sin perder los detalles que son los que dictan las actividades del día a día.
  • Es importante no dejarse alarmar por detalles de información que pueden confundirte y ser capaces de elevar tu nivel de visión para ver si realmente vale la pena sobreactuar ante pedazos aislados de información.

También el mantener la capacidad de análisis, y de sentido común, para poder navegar entre tanta información tanto deseada como no deseada es crucial. Un método que personalmente me funciona muy bien es el aprender a priorizar y clasificar la información que recibo todos los días y hacerme los siguientes cuestionamientos:

  • ¿Qué es realmente importante para mi, y cómo se relaciona esto con las fuentes de información que estoy recibiendo?
  • ¿Cómo puedo usar mi intuición como guía para aceptar cierto tipo de información y rechazar otra?
  • ¿Cómo puedo evitar sentirme paralizada ante tanta información, de forma que pueda actuar de manera rápida y pensar de manera más clara?
  • Aprender a reconocer que la información que recibo y soy capaz de entender es muy limitada, por lo tanto, no puedo generar conclusiones precipitadas
  • ¿En qué contexto estoy viendo esta información?, ¿Estoy viendo el contexto negativo y fatalista, o el positivo y constructivo?
  • ¿Cómo puedo alejarme del flujo de información y darme tiempo de reflexionar y tomar mis propias conclusiones, antes de actuar de manera irracional?
  • ¿Cuál es la información que estoy compartiendo a los demás? ¿Cuál es el efecto que causo al mostrar esta información?

La realidad última es que nadie sabe con claridad qué es lo que pasa en el mundo, y cuál es el futuro que nos espera. Como sociedad colectiva tenemos la responsabilidad de actuar de manera consciente y a favor no sólo de nuestra propia humanidad, pero también a favor del mundo que nos rodea. No podemos predecir el futuro, pero sí podemos hacer algo hoy para construir el mejor futuro posible. Está en nuestras manos.

A menudo pensamos que una sola persona no tiene la capacidad de cambiar al mundo, y que por lo tanto nuestras propias acciones no van a afectar a la situación que nos rodea. Dalai Lama nos invita a reflexionar sobre ello:

“La Humanidad está hecha de individuos. Juntos como individuos, podemos hacer la diferencia. Como individuos, podemos influenciar a nuestras propias familias. Nuestras familias, pueden influenciar nuestras comunidades, y nuestras comunidades pueden influenciar a nuestras naciones. Juntos, podemos hacer de este mundo, un mundo mejor”.

Y el lograr tener mundo mejor, comienza con revisar y mejorar nuestros propios mapas mentales!

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