Entradas

10 Estrategias Efectivas para Combatir el Estrés Diario

En el acelerado mundo de hoy, aprender a gestionar el estrés diario es más crucial que nunca. Según la American Psychological Association, una gran mayoría de adultos experimenta niveles significativos de estrés que pueden afectar su salud física y mental. Por ello, te presentamos 10 estrategias efectivas para reducir el estrés, mejorar tu bienestar y recuperar la calma en tu vida cotidiana.

**1. Identifica la Fuente del Estrés

El primer paso para manejar el estrés es identificar sus causas. Ya sea la presión en el trabajo, problemas familiares o finanzas personales, reconocer lo que desencadena tu estrés es fundamental para poder enfrentarlo. Considera llevar un diario de estrés donde anotes los momentos en que te sientes más agobiado.

**2. Practica la Respiración Profunda

Una técnica simple pero poderosa es la respiración profunda. Dedicar solo unos minutos al día a practicar ejercicios de respiración puede ayudarte a reducir la tensión y la ansiedad. La técnica de respiración 4-7-8, por ejemplo, es muy recomendada para lograr una relajación profunda.

**3. Organiza tu Tiempo La mala gestión del tiempo puede aumentar significativamente tus niveles de estrés. Utiliza herramientas de planificación como agendas o apps de gestión del tiempo para organizar tus tareas de manera eficiente y evitar el sobrecargarte de actividades.

**4. Ejercicio Regular El ejercicio no solo es bueno para el cuerpo, sino también para la mente. Actividades como caminar, correr, yoga o natación pueden disminuir significativamente el estrés y mejorar tu estado de ánimo general gracias a la liberación de endorfinas.

**5. Conecta con la Naturaleza

Pasar tiempo en la naturaleza ha demostrado ser un gran aliviador del estrés. Un simple paseo por el parque o tiempo en un jardín puede reducir los niveles de cortisol, la hormona del estrés, y mejorar tu estado de ánimo.

**6. Limita la Ingesta de Cafeína y Azúcar

La cafeína y el azúcar pueden aumentar los niveles de estrés y alterar tu sueño. Reducir su consumo puede ayudarte a sentirte más tranquilo y mejorar tu calidad de sueño.

**7. Establece Límites Claros

En la era digital, es fácil estar «siempre disponible». Aprende a decir no y establece límites claros entre el trabajo y tu tiempo personal. Esto no solo reducirá el estrés, sino que también te permitirá recuperar el control de tu vida.

**8. Meditación y Mindfulness

La meditación y la práctica de mindfulness pueden mejorar significativamente tu bienestar mental. Dedicar tiempo a estas prácticas puede ayudarte a centrarte, reducir la ansiedad y manejar el estrés de manera más efectiva.

**9. Conecta Socialmente

Hablar con amigos, familiares o colegas puede ser un excelente desahogo emocional. La conexión social es vital para nuestra salud mental y puede proporcionar el apoyo necesario para manejar situaciones estresantes.

**10. Consulta a un Profesional

Si el estrés se convierte en algo más que un simple malestar diario, considera buscar la ayuda de un profesional. Los terapeutas y consejeros pueden ofrecer estrategias personalizadas para gestionar el estrés de manera efectiva.

Manejar el estrés diario es esencial para mantener una vida saludable y feliz. Implementando estas estrategias, podrás no solo reducir tus niveles de estrés, sino también mejorar tu calidad de vida general. Recuerda, cuidar de tu salud mental es tan importante como cuidar de tu salud física y espiritual.

***

PAOLA KNECHT es una coach certificada en liderazgo, transformación y desarrollo personal,  autora de The Success Mindset: Take Back the Leadership of Your Mind y Un Mundo de Ilusiones. Puedes obtener más información en my-mindpower.com.

 

El Lado Oscuro del Culto al Éxito

En nuestra sociedad moderna, hemos normalizado el estrés y el tener siempre la agenda llena con cosas que hacer. Tenemos que estar entretenidos 24/7, si no es trabajando de lomo a lomo, es checando redes sociales, leyendo los últimos tweets, viendo lo último viral en Tik Tok o simplemente consumimos lo que nos pongan en la televisión o Netflix. El culto al éxito en nuestros tiempos se basa en un modelo de desarrollo personal que está enfocado en esclavizar la actividad humana para lograr el «éxito» según los estándares de moda del momento: fama, dinero, consumismo, hedonismo, atención, etcétera.

Soy una firme creyente del poder de fijarse metas y de desarrollar una disciplina sana que te ayude en la vida diaria a conseguir tus logros, de hecho, pienso que una de las causas más nobles de la humanidad es la capacidad de desarrollar una visión de tu proyecto de vida. Sin embargo, también he notado que el enfocarse únicamente en auto-exigirse continuamente sin poner atención a otras causas externas puede ser peligroso para nuestra salud mental. Como sociedad, estamos experimentando un estrés crónico a niveles nunca antes vistos; de acuerdo con el Banco Mundial, la OMS estima que al menos una de cada cuatro personas en el mundo padecen de algún tipo de trastorno mental y la cifra aumenta cuando hablamos de personas que viven en una situación económica vulnerable.

Lo alarmante del asunto es que a través de los años, se ha estado traspasando la responsabilidad del bienestar total al individuo mismo, sin tomar en cuenta cómo nuestras propias instituciones, empresas y gobiernos son los culpables de crear un medio ambiente más hostil en donde se convierte prácticamente imposible el conseguir algún tipo de bienestar. Gobiernos que mandan miles y millones de dólares a financiar guerras inútiles, pero no tienen dinero para apoyar a sus propios ciudadanos con sistemas de salud dignos o cubrir sus necesidades básicas; gente que tiene que pagar impuestos estratosféricos para mantener cientos de puestos políticos sin oficio ni beneficio más que engordarse sus carteras a merced de la población; soportar crisis financieras creadas por bancos que por incompetencia o por diseño, se colapsaron con “malas inversiones”.  Tan solo el fin de semana pasado, quebraron dos de los bancos más grandes en Estados Unidos: Signature Bank, y Silicon Valley Bank.  La inflación está en los más altos niveles históricos en muchos países del mundo; y para colmo, el mercado de bienes y raíces se ha vuelto imposible por las enormes tasas de interés y la subida el Euroíbor. Miles de familias tienen que rentar, vivir con sus padres o de plano vivir en la calle porque no les es posible adquirir una vivienda.

Puedes hacer todo el yoga que quieras, mentalizarte sobre el éxito, mantener una mente positiva, trabajar día y noche, y “adaptarte a las nuevas circunstancias”, o aceptar que el minimalismo y el “no tendrás nada y serás feliz” es lo de hoy- pero esa no es una solución sustentable. Hay una línea muy delgada entre demonizar el capitalismo y usarlo como excusa para quitarles a las personas el derecho a una vida digna; de acuerdo a sus necesidades y aspiraciones. Lo que en realidad hay que cuestionarnos es: ¿Hasta cuándo vamos a permitir que los gobiernos, las instituciones, las grandes empresas, etc. hagan lo que quieran con nosotros?

Si nos pagan salarios miserables, es porque lo hemos aceptado como sociedad. La competencia de ratas que se ha impuesto como modelo a seguir para “hacer carrera profesional” ha logrado que cada vez más gente acepte salarios o condiciones de trabajo mediocres por miedo a no conseguir nada mejor. Eso no solamente perjudica al que aceptó esas condiciones; nos perjudica a todos. El aceptar como sociedad que ahora padre y madre tengan que trabajar para poder llegar al fin de mes; para poder poner algo de pan en la mesa para sus hijos, no es empoderamiento… es empobrecimiento. Por mucho tiempo nos han vendido la idea que la “mujer empoderada” tiene que hacer carrera para ganarse un lugar en el mundo machista patriarcal. ¿A dónde nos ha llevado todo esto? A que la madre, que es el pilar de la familia, también esté lejos de casa, y los niños se tengan que criar solos en una guardería y ya sabemos que hijos que se crían sin padres = mayor tendencia a que los hijos se tornen violentos o sufran algún trastorno mental.

El culto al falso éxito nos dice que es nuestra entera responsabilidad, crear la vida de nuestros sueños, y esa vida de sueños equivale a: tener más, consumir más, hacer más, gastar más, dar más… es un culto que en mi punto de vista, se aleja mucho del verdadero éxito: El verdadero despertar; tomar consciencia espiritual; gozar de paz; disfrutar a la familia; desarrollar tus propios pensamientos ; desplegar tu creatividad y generar abundancia a tu propio ritmo; acumular conocimientos verdaderos; libertad de ser y expresarse; reflexionar sobre la naturaleza y sobre la realidad de la naturaleza humana. El ritmo de vida de hoy no permite esos lujos.

El mundo está cambiando demasiado rápido, tecnologías que creíamos sólo eran posibles en libros de ciencia ficción ahora forman parte del staff de las grandes industrias. Amazon pronto empleará a más robots que humanos en un futuro cercano (interestingengineering.com).

Si pronto los robots reemplazarán los trabajos clásicos del ser humano, ¿Qué nos queda por hacer? El gusto y el orgullo por hacer trabajo manual, que es algo que hemos tenido desde el inicio de los tiempos, está en peligro de extinción . No se trata simplemente de automatizar tareas simples y repetitivas como en la maquila o la manufactura. La IA viene también “con todo” para reemplazar médicos, cocineros, managers, choferes y hasta artistas, escritores y chefs. Eso es lo que tecnologías como ChatGBT están transformando en muchas industrias.

Con estas transformaciones tan drásticas y en tan poco tiempo, vale la pena observar y juzgar con sentido común si todo este cambio tan vertiginoso tiene sentido. ¿Tiene sentido apoyar el desarrollo de IA para objetivos que nadie conoce exactamente?; ¿Tiene sentido pagar más por un impuesto verde para supuestamente frenar el cambio climático?; ¿Tiene sentido poner más atención y presupuesto a leyes de igualdad de género y derechos trans en lugar de enfocar ese presupuesto a mejorar las escuelas, o que las familias reciban más incentivos para que los niños puedan crecer en condiciones más favorables?

El actual culto al éxito, el querer imitar a las celebridades, es en mi opinión, un sinsentido. Te pone desde el inicio en desventaja, porque nunca sabes cómo es que precisamente esos influencers lograron serlo en primer lugar. Tal vez miles de niñas sueñan con seguir el ejemplo de Greta Thunberg o alcanzar la fama de Shakira, sin saber que esas figuras seguramente fueron financiadas desde el inicio para un fin particular.

Nuestro éxito como civilización en los siguientes años dependerá de qué tanto estamos dispuestos a luchar colectivamente para desmantelar intereses de instituciones globales, gobiernos socialistas, populistas, izquierdistas o incluso derechistas que atenten contra los derechos fundamentales de los seres humanos: La libertad, la dignidad, la justicia, el libre albedrío, poseer propiedad, el derecho crear una familia, el trabajo bien remunerado y digno, el derecho a ejercer la religión de elección. La voluntad de un pueblo es la base de la autoridad del poder público; no al revés.

Está en nosotros, luchar para proteger esos derechos, o seguir colaborando ignorantemente contra nuestra propia auto-destrucción. ¿Tú qué eliges?

¿Qué Es Lo Que Importa En La Vida?

Es una pregunta muy subjetiva. Seguramente, algunos responderán que lo más importante es la familia, los hijos, la salud, o hacer lo que amas. 

Para otros será el dinero, ser reconocida, llamar la atención o simplemente el poder y la fama.

Aunque no lo creas, todas esas motivaciones, aunque parezcan completamente distintas, tienen el mismo trasfondo:  Conectar.

Los humanos lo que realmente queremos, es conectar con otros seres humanos. Después de todo, Aristóteles dijo alguna vez que somos en nuestra más pura naturaleza, animales sociales. 

El sentirse desconectado de la sociedad y del mundo genera grandes trastornos psicológicos. Esto es un hecho probado por un gran número de médicos y científicos que han hecho estudios a miles de personas en las últimas décadas. 

Algunos de los síntomas que las personas experimentan cuando se sienten “desconectadas” son:

  • Estrés crónico
  • Insomio
  • Pobres relaciones interpersonales- impresión de conocer a mucha gente pero sin tener “amigos verdaderos”
  • Impulsividad
  • Ansiedad
  • Problemas para enfocarse en hacer una tarea a la vez
  • Inflamaciones crónicas
  • Problemas de sobrepeso
  • Narcisismo
  • Sentimiento de soledad

Seguramente has sufrido uno o más de estos síntomas y desafortunadamente, tener múltiples síntomas se ha vuelto la regla más que la excepción.

Nuestro ritmo moderno de vida, en donde todo se exige al minuto, en donde la paciencia no existe, y en donde puedes saciarte de básicamente todo a manos llenas: Comer de todo y a todas horas, enterarte de lo último que pasa en el mundo a tan sólo unos clics, entretenerte al instante con los últimos videos de Tik tok, ordenar ropa, comida o hasta pareja en una App… en fin, puedes hacer todo hoy en día con tan sólo un teléfono móvil en la mano, cuando antes necesitabas realmente interactuar con muchas personas para poder lograr todo lo anterior.

La tecnología es una maravilla cuando se usa a favor de avanzar como sociedad. Pero le hemos dado el uso inadecuado y hemos terminado siendo víctimas de la tecnología, y producto- esclavos de los que controlan esas tecnologías.

También nos hemos desconectado de la naturaleza, y de nuestra sabiduría innata. Nuestros cerebros a través de los tiempos han sido interceptados por intereses comerciales que moldean nuestras decisiones de consumo y de vida y esto pasa sin que la mayoría se dé siquiera cuenta de ello.

La desconexión con el mundo y con los demás es lo que nos impide sentirnos sanos, felices, completos y en paz.

¿Qué tenemos que hacer para volver a conectar? 

La respuesta más simple a la que pude llegar es esta: Volver a lo básico.

Buena alimentación:

Aprender de nuevo que lo que comemos tiene una influencia enorme en el estado de salud físico y psicológico de las personas. Si comes nutritivo y bien, te sientes bien y te sientes más motivado para interactuar con los demás. Si te sientes mal, lo último que quieres es interactuar con otros. Por eso, es importante mantener una dieta sana, libre de carbohidratos ultra-procesados, de comida con gluten, azúcares y cosas sintéticas.

Siempre apuesta por comida orgánica, proteína con grasas saludables como la carne, aceite de oliva, quesos (con excepción de los ultra-procesados o azules), nueces, huevos, aguacates y verduras. Limita el consumo de fructosa (e.g. jugos y frutas enteras con alto contenido de fructosa como los mangos, plátanos, etc.) una fruta entera al día siempre va perfecto.

Dormir bien:

Ser estricto con tu tiempo de dormir. Dormir al menos siete horas y evitar desvelarse sin sentido. La mente y tu cuerpo necesitan regenerarse y durante el tiempo de sueño es donde más se regenera. 

Confiar en la inteligencia innata de tu cuerpo:

Tu cuerpo es parte de la inteligencia de la creación.

Tu cuerpo sabe perfectamente lo que necesita. Se auto-regula y se auto-regenera. Muchos piensan que los médicos que “operan” o “medican” hacen algo “milagroso”. Pero nada más lejos de la verdad. Los medicamentos y los doctores son simples instrumentos que intervienen cuando es necesario para dictaminar el curso de la “posible cura” tratando de atacar los síntomas y no la enfermedad. Pero es el cuerpo el que se auto-regenera. El consumo de medicamentos puede incluso ser contraproducente si altera la capacidad auto-regenerativa del cuerpo.

Mi consejo es: menos medicamentos, mejor alimentación, más ejercicio y dormir mejor.

El contacto con la naturaleza siempre, siempre, siempre será una de las gratificaciones más grandes de esta vida y no es algo especial, es simplemente porque la inmensidad del mundo es nuestro hogar desde siempre, y no paredes grises y mini cubículos con computadoras.

Usar menos las redes sociales y buscar más la compañía real:

El título se lee solo. Tener mil amigos en Facebook nunca se va a comparar con tener un amigo verdadero que realmente te escuche y esté ahí para ti en las buenas y en las malas.

Un “like” del Instagram no te va convertir en super estrella ni en super héroe. Pero la sonrisa de un hijo, el abrazo sincero de una amiga, o una conversación profunda con alguien cercano seguramente te hará sentir tan pleno que ni siquiera vas a sentir la necesidad de llamar la atención.

Conectar es simplemente volver a vivir como fuimos diseñados para hacerlo: en la inmensidad de los bosques, selvas, mares, desiertos… libres, con alimentos provenientes directamente de la tierra o los animales… interactuando constantemente frente a frente y no enclaustrados en mini pantallas con imágenes ilusorias mientras nuestro cuerpo y alma se degradan. 

Conectar de nuevo, eso es lo que le da sentido a todo.

I’d rather be crazy….

and happy, than being normal and boring.

That was the thought that crossed my mind while I passed by a bus stop and observed how people were looking at me in a sort of disbelief: It was snowing, minus two degrees, very early in the morning and this lady is running and smiling like crazy in her jogger pants, with just a small sweater and no wearing any hand-gloves, no mask, no scarf. I passed them, feeling like a flake of snow, all light and easy, while they were all heavily covered up, from head to toes, umbrella included, mask on, all squeezed under the small glass ceiling of the bus stop cabinet.

I know, maybe I am a little crazy. But I am a hard-core jogger and I love to go out for a jog regardless of the weather. It just makes my heart sing.

The whole experience made me reflect of how blessed crazy people is. They are beyond any sort of judgment. They freely express themselves; they dance in the rain, scream in the forest, laugh until it hurts, display the life latent inside of them.

“Normal” people follow rules. They are afraid of getting wet. They don’t smile to strangers. They prefer to be quiet and behave well. Seems like you need to shake them to take out a bit of life. … “hey life, are you there??”

Normal nowadays is the life sentence of boredom.

In our attempt to be civilized, we forget to enjoy.

I sometimes wonder, how would this world look like, if everybody would just be themselves, plain and simple? No wannabes or wannahaves. No titles to defend; no image to protect.

I think it would be a fantastic world. A world worth living.

We think we are a free society, but maybe we don´t have any idea of what real freedom is.

I don´t remember having a single day where I do not have to think about being myself without breaking any “rule”. Here in Europe, the word “forbidden” is the most common you see on the streets. Oh boy, how governments love that phrase.

“Forbidden to pass this street. Forbidden to smoke here. Forbidden to sit there. Forbidden to not wear a mask. Forbidden the access to pets. Forbidden to…. breathe? I think we are close to that.

Civilization and it’s obsession with law and order had converted people in domesticated pets.

Don’t get me wrong; I do believe a civilized behavior is necessary to keep peace; but not at the expense of suppressing the joy of the self; the joy of living.

We call people “crazy” when they behave “not in line” with an expected behavior. Maybe that person does not follow the rules; shows too much emotion in public; maybe they act more euphorically, they do not follow any expectations. Crazy people live in their own world; their happiness is generated in the inside.

Many people confuse “crazy” with mentally “ill”. Mentally-ill people cannot control their emotions. They act in a “primitive” fashion. They are dangerous for society. Or so they claim.

I think we do not have yet an understanding of what makes people “mentally-ill”. Researchers, doctors and the medical institutions often refer the mentally illness problem as a “genetical disorder”- a failure of your genes. An error of nature.

Wait a minute… can nature be mistaken? Can nature have errors?

I’m not so sure about that. I think we “humans” create the errors. We produce all sorts of trash like synthetic chemicals, all sorts of pollutants and alter nature modifying our food and our genes in our attempt to “understand” and “improve” nature, and our arrogance makes us believe that nature can be wrong and we can correct it.

Maybe the genetical malfunctions have anything to do with it?

Call me crazy, but I believe that nature is perfect, is marvelous, sublime and supreme beyond our comprehension. God is a perfect designer.

I recognize the technological and scientific advances that have enabled our civilizations to flourish, but do we really understand at the extent of what? What is the price we are paying?

Are we happier, healthier, and mentally stronger?

If a small viral flu created such a worldwide drama, shutting down our life as we knew it, for the sake of saving a few lives…. I don´t think so.

Just look at this world statistics: as of today:

Ca. 137,000 people died of a seasonal flu this year

Ca. 780,485,000 people are obese and ca. 1.8 billion people have overweight

Ca, 3,000,000 tons of toxic chemicals are released this year

Ca. 12 billion cigarretes are being smoked (today!)

Ca. 3,000,000 people died of cancer this year

(…)

Source: https://www.worldometers.info

I’m not a fan of statistics because I don’t believe, as a scientist myself, that there is a trustable base to count with clear rules. But at least statistics help us a little bit to put the world into context, parting from the belief that the rules are defined with the best possible knowledge we have.

We have for sure far bigger problems to solve as humanity than a seasonal flu pandemic, but we, the “normal people”, either decide to consciously ignore it and go with the flow, or maybe is just plain and simple ignorance?

I wonder who is really mentally ill now…

In a world full of normal people, I prefer to be the crazy one. I prefer to question, to challenge the status quo, to go out there and live fully.

I chose to trust nature, to trust my body and it’s self-healing capabilities… to trust LIFE.

This is the only chance we have to live it… so why to deny it’s right?

The Myth of Work-Life Balance

Photo by Nataliya Vaitkevich on Pexels.com

Ohh yes! come to me, work-life balance. The mantra we hear over and over again. Everybody that has corporate, industrious kind of job, knows that this is some sort of aspiring living style… a promised land of balance, prosperity and well-being.

Where does this idea came from? Although it appears to be New Age, the reality is that it is a concept that already was used as back as in the late 1800s. At the time, this movement was mainly targeted for women as a way to integrate them into the labor force. Women’s role as primary caretakers of children and home was still the norm, and so in order for them to join the workforce more flexible schedules and maternity leave schemes were needed (ncbi.gov).

Nowadays, the work-life balance concept is applied by professional men and women in general, with exception of some “critical” professions like doctors, nurses and other jobs which need constant permanence due to it’s life critical nature. The idea to have a work-life balance holds the key belief that working only a limited permissible amount of hours and not more, will allow you to have more time for family and leisure; at the same time, it will increase productivity, job satisfaction, and an overall reach of higher levels of well-being.

In the late 20th century, the so-called work-life balance transformed itself from a nice intended concept to gain more “flexible” work hours, to a multi-million dollar industry. Now you can have all kinds of services that help you reach this goal: consulting companies, coaches, online programs, health courses, and all other sorts of products.

But what is really behind the idea of having a balanced work-life? Why to separate the “work” and the “life” as if they were different entities? If you are working, then you are not living?

Something behind this idea is a bit bogus.

I believe that when you have a job that you enjoy, that you love, you are living it. Our life is a continuous stream of decisions, and one can decide at every moment what to do and how to spend your valuable -and limited- time on this earth.

If you have a soul-destroying job that gives you zero satisfaction, or the only reward you get is a paycheck, then I can imagine you need a “scape” from this dreadful job. You need a check -in, check out card and when the time comes to check-out you basically numb yourself out of it. You go home, have dinner, play with your kids, watch TV, read the news, go for a drink…. you do all the things people do when you have some “free time”. No wonder why Sundays are so scary to most people. You come from the wonderful free weekend time, spent on hobbies, family and leisure… back to the draining week routine of the 9 to 5.

But let´s imagine for a moment, that work-life balance would not exist. Let’s assume you enjoy and have passion for what you do. How would your life look like? Would you still want to work on your life project only limited hours? Would you still fear the Sunday evenings?

I imagine a world without work-life balance like this: You wake up every morning cheerfully and full of energy, because you know it is another day you will work on what you consider your life-duty. You don’t need specific hours to start or to end. You merge your family time, your leisure time, sport time and work time into one harmonic life-event. There are no week- days and week-ends, just days. And when it comes to perform your job, you enjoy it so much that you could even think this is really your hobby time. There is no work-life balance needed, there is just life.

Now let´s imagine you have no such thing as work-life balance, and you don´t really love what you do, but you do it for a paycheck. You are obliged to work endless hours in exchange of some coins. Isn´t that a form of slavery anyway? No wonder industries had to come up with something smart as work-life balance to give some incentives for people to take such jobs.

If you are a parent, you might agree with me, that our parent job is a 24-hour duty. As a parent, there is no fixed schedule to follow. Raising kids is a life-long shift, 24 hours a day, every single day. There are no holidays, no paychecks, no rewards, and no visible material benefit. So why on earth do you decide to become a parent?

We do it because of Love. Love is our metaphysical metric. Love is something you cannot quantify as a material value (at least, not yet) and try to obtain a benefit from. It is a life- giving energy. We are parents because we commit and decide to bring offspring to the world to love them and take care of them; because is also a way to leave a mark in the world. Every person wants to leave a legacy whether with his work or his descendance… or both!

I want to live in a world where work (i.e the action of doing, creating…) becomes my primary reason of living. Why do I want to live for, if it is not to pursue some meaningful and creative work that fulfills my soul? Whether I decide to become a successful business woman, a mom and home administrator, a writer, a painter, a cooker, a plumber, or a teacher. I don’t want to be afraid to be labelled as “workaholic” or “not caring about my family” because I spend more than the “standard” 8 hours a day in my work.

When I stayed home to take care of my kids and was looking after them day and night, nobody called me a “momaholic”, but if I decided to stay a few hours more working on a personal or business project, I was suddenly a workaholic. Like if being a mom is not really a job and everything else that produces something is.What a joke!

Everybody that has a dream, and has enough work-ethic to follow it, will find the way to pursue his or her life integrating everything that is important for them.

I consider my life as a daily 24- hour mission. In this mission, I schedule work, family, exercise and everything that makes my life complete. I don’t believe in separating work and life. I believe in a complete, integrated, fulfilling life where you do meaningful activities that are in line with your center, with your heart. Life doesn’t need to be easy, but definitely needs to be worth living.

It is a God given right. Work-life balance is in my opinion, a deception invented by big industries as a way to keep people productive and a little bit happier in what we know is normally a soulless dreadful factory, a boring office job.

Don’t aspire just to have a work-life mediocre balance. Aspire for more!  Aspire to take back your whole life, aspire to be a whole person, and not just the half!

“It’s in responsibility that most people find the meaning that sustains them through life. It’s not happiness. It’s not impulsive pleasure”. – Jordan Petersen